La encuesta Stress in America™ revela que muchos de sus participantes viven en un estado de vigilancia intensificada en espera de un acto de discriminación

WASHINGTON, 10 de marzo de 2016 /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ -- Cerca de cincuenta por ciento de los adultos estadounidenses afirma haber sido objeto de una forma notable de tratamiento injusto o discriminación, como interrogatorios o amenazas indebidas por parte de la policía, despidos o exclusión de ascensos laborales, o tratamiento injusto al recibir atención médica. Estos actos de discriminación están asociados con niveles más altos de estrés y problemas de salud reportados por los encuestados, según la nueva encuesta Stress in America™: The Impact of Discrimination, dada a conocer en el día de hoy por la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association, APA).

La encuesta, realizada en Internet por Harris Poll en representación de APA, con la participación de 3,361 adultos en agosto del 2015, revela que, en los Estados Unidos, cerca de 7 en 10 adultos afirman haber experimentado discriminación, y que el 61 por ciento dice que experimenta discriminación cotidiana como estar tratado con menos cortesía o respeto,  recibir servicios insuficientes en comparación con otros clientes, o estar amenazado o acosado.

Los adultos de la raza negra están entre los más propensos a reportar experimentar ciertos tipos de discriminación. Más de 3 de cada 4 adultos de la raza negra reportan experimentar actos de discriminación cotidianos,  y cerca de 2 de cada 5 afirman que las fuerzas policiales los han retenido, registrado, interrogado sin motivo, amenazado físicamente o abusado de ellos.  Por su parte, los adultos negros, asiáticos, hispanos e indígenas norteamericanos /originarios de Alaska (AI/AN) afirman que la raza es la causa principal de que hayan sido víctimas de discriminación.

"Está claro que la discriminación está ampliamente generalizada, y ejerce un impacto en muchas personas, ya sea debido a la raza, origen étnico, edad, discapacidad, género u orientación sexual," expresó el Dr. Jaime Díaz-Granados, PhD, director ejecutivo de educación de APA. "Y cuando se experimenta con frecuencia un tratamiento injusto, esa situación puede contribuir a un mayor estrés y a mayores problemas de salud."

En muchos adultos, incluso la posibilidad de un acto discriminatorio contribuye al estrés. Tres de cada diez adultos hispanos y de la raza negra encuestados que afirman ser víctimas de discriminación cotidiana al menos una vez por semana, revelan que sienten la necesidad de ser meticulosos con su buena apariencia personal para que se les preste un buen servicio, o para evitar acoso. Este estado de vigilancia intensificada en quienes experimentan discriminación, también consiste en preparar para recibir insultos por parte de otras personas antes de salir de sus viviendas, y tener cuidado con lo que dicen y la forma en que lo hacen.

Los resultados de la encuesta Stress in America™ de este año también indican significativas disparidades en la experiencia del estrés en sí, y que dicho estrés también puede asociarse con otras desigualdades en el estado de salud. Casi la cuarta parte (23 por ciento) de los adultos que reportan su estado de salud como solo "aceptable" o "malo," reportan mayores niveles de estrés como promedio, en comparación con quienes afirman que su estado de salud es "muy bueno" o "excelente."

Asimismo, ciertas poblaciones luchan constantemente con el estrés más que otras poblaciones, como en el caso de los adultos hispanos, quienes reportan los mayores niveles de estrés como promedio. Por su parte, las generaciones más jóvenes, las mujeres, los adultos con discapacidades, y las personas adultas LGBT (lesbianas, gay, bisexuales y transgéneros) también reportan mayores niveles promedio de estrés, y son más propensos que sus contrapartes a afirmar que su estrés se ha incrementado en relación con el año pasado.

"El estrés hace mella en nuestra salud, y  casi una cuarta de todos los adultos afirma que no siempre tienen acceso a la atención médica que necesitan," añadió la Dra. Cynthia Belar, PhD, directora ejecutiva interina de APA. "En particular, los hispanos—quienes reportaron los mayores niveles de estrés— mostraron mayor propensión a afirmar que no pueden tener acceso a un médico que les atienda un problema no urgente cuando lo necesitan. La encuesta de este año demuestra que ciertos subgrupos de nuestra población son menos saludables que otros, y que no están recibiendo el mismo nivel de atención médica como los adultos en general. Es un problema que se debe abordar."

Sin embargo, la encuesta también revela buenas noticias con respecto al control del estrés relacionado con la discriminación. A pesar de su estrés, la mayoría de los adultos participantes (59 por ciento) quienes afirmaron experimentar discriminación, estiman que han manejado bastante bien o muy bien el estrés y cualquier cambio o problema resultante.

Además, muchos adultos afirman tener una perspectiva positiva, y los hallazgos de la encuesta indican el sólido impacto del apoyo emocional. Contar con una persona a la que se le pueda pedir apoyo emocional si se necesita, como hablar sobre problemas o ayudar a tomar una decisión difícil, mejora aparentemente la forma en que los encuestados consideran su capacidad para enfrentar la discriminación.  Los adultos que experimentaron la discriminación y tenían el apoyo emocional son dos veces más propensos a decir que sobrellevaron bastante o muy bien,  en comparación con los adultos que experimentaron la discriminación pero no tenían apoyo emocional (65 por ciento frente a 37 por ciento que dicen que no tenían apoyo emocional).

Desde el 2007, la encuesta ha demostrado que el dinero y la situación laboral están constantemente en los primeros lugares como las dos fuentes principales de estrés (67 por ciento y 65 por ciento en el 2015, respectivamente). Este año, por primera vez, el sondeo reveló que las responsabilidades familiares fueron el tercer factor estresante más común (54 por ciento), seguido por las preocupaciones de salud personal (51 por ciento), los problemas de salud que afectan a la familia (50 por ciento), y la economía (50 por ciento).

Si bien los niveles promedio de estrés reportados en los Estados Unidos experimentaron un ligero incremento en los dos últimos años (5.1 en el 2015 y 4.9 en el 2014, en una escala de 10 puntos donde - 1 equivale a "escaso o ningún estrés" y 10 a "mucho estrés"), los adultos son más propensos que en años anteriores a reportar un estrés extremo (de 8, 9 o 10 en la escala de 10 puntos). El 24 por ciento de los adultos reporta esos niveles, en comparación con el 18 por ciento en el 2014. Esta cifra representa el más alto porcentaje de reporte de estrés extremo desde el 2010.

Para tener acceso a la versión completa (en inglés) de la encuesta Stress in America o descargar gráficos, visite www.stressinamerica.org.

Para más información sobre estrés, estilo de vida y conductas, visite www.apa.org/helpcenter. Participe en la conversación sobre el estrés en Twitter siguiendo @APAHelpCenter y #stressAPA.

Metodología
La encuesta Stress in America™ fue realizada por Internet en los Estados Unidos por Harris Poll en representación de la Asociación Americana de Psicología (APA) entre el 3 y el 31 de agosto, 2015, con la participación de 3 361 adultos mayores de 18 años residentes en los Estados Unidos. La encuesta se llevó a cabo en inglés, español, chino, vietnamita y coreano. Los datos se ponderaron para reflejar sus proporciones en la población. Entre las variables ponderadas estuvieron: edad, género, raza/origen étnico, nivel escolar, región e ingreso familiar. La ponderación del resultado tendencial también se utilizó para ajustar la propensión de los encuestados a navegar por la Internet. Los participantes hispanos se ponderaron con respecto a la aculturación, tomando en cuenta el idioma que se habla en el núcleo familiar, así como la capacidad de leer y hablar inglés y español. Como la muestra se basa en aquellos que fueron invitados y aceptaron participar en el panel de investigación en Internet de Harris Poll, no se pueden calcular estimados de error teórico de muestreo. Para tener acceso a la metodología en su totalidad, incluyendo las variables ponderadas, visite www.stressinamerica.org.

La Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association, APA), radicada en Washington, D.C., es la principal organización científica y profesional que representa la psicología en los Estados Unidos. La membresía de APA está compuesta por más de 122 500 investigadores, educadores, psicólogos clínicos, asesores profesionales y estudiantes. La APA, a través de sus divisiones en 54 subcampos de la psicología y sus afiliaciones con 60 asociaciones estatales, territoriales y provinciales de Canadá; trabaja para el logro del progreso de la psicología como ciencia, como profesión y como medio de fomentar el bienestar humano.

CONTACTOS:
Sophie Bethune, Asociación Americana de Psicología, 202-336-6134, sbethune@apa.org  
Sangeetha Sarma, Vanguard Communications, 202-248-5467, ssarma@vancomm.com  

Fuente : American Psychological Association

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