Estudio de los NIH encuentra diferencias en el crecimiento fetal según la...

Estudio de los NIH encuentra diferencias en el crecimiento fetal según la raza y grupo étnico

Los estándares actuales podrían estar clasificando de manera equivocada ciertos fetos como si fueran de crecimiento restringido.


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BETHESDA, Maryland, 29 de septiembre del 2015 /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — Los estándares actuales de evaluación de ultrasonido del crecimiento fetal podrían llevar a clasificar de manera equivocada hasta un 15 por ciento de los fetos de madres que pertenecen a minorías étnicas, clasificando estos fetos como demasiado pequeños, según un estudio llevado a cabo por investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) y otras instituciones.

Imagen: Tabla que muestra las trayectorias promedio de crecimiento de los fetos blancos, negros, hispanos y asiaticos de las participantes en el estudio. La imagen es cortesia de los Institutos Nacionales de la Salud.

La restricción de crecimiento fetal es un término médico usado para describir fetos que no concuerdan con los indicadores de crecimiento apropiados para su etapa de desarrollo. La restricción de crecimiento es señal de un problema de salud subyacente, a menudo como resultado de que el feto no ha recibido suficientes nutrientes u oxígeno en el útero.

Sin embargo, de acuerdo con el estudio más reciente, muchos fetos de madres que pertenecen a minorías podrían estar desarrollándose normalmente, pero debido a factores hereditarios y ambientales, son más pequeños que los de madres blancas. Los hallazgos podrían significar que muchas mujeres embarazadas y sanas están siendo sometidas a pruebas y procedimientos que no necesitan.

“A los médicos les gusta ser proactivos; si sospechan que hay un problema con el crecimiento del feto, es probable que quieran hacer pruebas e investigar”, explicó la doctora Germaine Buck Louis, Ph.D., autora principal del estudio y directora de la División de Investigación Intramuros de la Salud de la Población del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver de los NIH. “Pero unos estándares inadecuados podrían estar llevando a las mujeres a recibir pruebas innecesarias, sin mencionar el estrés que conlleva pensar en que algo anda mal, cuando en realidad sus embarazos están dentro de lo normal”.

El estudio, basado en una serie de pruebas en más de 1,700 embarazos, se publicó en línea en American Journal of Obstetrics and Gynecology.

Los ultrasonidos durante el embarazo, que emplean ondas de sonido para crear imágenes del feto en desarrollo, son una prueba de rutina para comprobar que un embarazo transcurre normalmente. La prueba puede detectar embarazos múltiples, problemas con la placenta o el corazón del feto o si está creciendo muy lentamente. Esto último, también conocido como restricción del crecimiento fetal o intrauterino, podría señalar problemas en el embarazo, tales como presión arterial alta de la madre, incapacidad de la placenta para proporcionar suficiente sangre o insuficiencia cardíaca fetal. De acuerdo con la doctora Buck Louis, en ocasiones puede ser difícil distinguir un feto con restricción de crecimiento de uno que está creciendo normalmente.

“Al igual que con los niños, algunos fetos son, por su naturaleza, pequeños para su edad”, explicó.

Después de nacidos, los bebés con crecimiento restringido se conocen como pequeños para la edad gestacional si su peso está por debajo de un mínimo predeterminado, por ejemplo, el 5 o 10 percentil. Los bebés con crecimiento restringido tienen mayor riesgo* de presentar serios problemas de salud, como diabetes, enfermedad cardíaca o la muerte.

En la actualidad, muchos médicos se apoyan en tablas anteriores de referencia para calcular si un feto está creciendo normalmente. Durante un ultrasonido, se toman medidas de la circunferencia de la cabeza, la circunferencia del abdomen y la longitud del fémur del feto. Estas medidas se usan en una fórmula para calcular el peso del feto, que después se compara con una serie de pesos calculados en una tabla de peso fetal estratificado por edad gestacional. Los pesos de las tablas de crecimiento vienen de un estudio* realizado por Frank Hadlock y sus colegas, quienes compilaron las mediciones de los ultrasonidos de 139 mujeres, en su mayoría blancas, de clase media, durante los años ochenta.

Los autores del estudio actual escribieron que ahora las nuevas madres tienden a ser mayores, pesan más, y es más probable que no sean blancas, en comparación con el estudio en el que Hadlock reunió sus datos. Los investigadores buscaban compilar estándares que reflejaran más de cerca el crecimiento fetal ideal durante embarazos sanos entre los grupos raciales y étnicos más comunes en los Estados Unidos. Comenzaron por inscribir a 2,334 mujeres entre 18 y 40 años de edad, en 12 hospitales de Estados Unidos. Las mujeres se identificaron a sí mismas como blancas no hispanas, negras no hispanas, hispanas y asiáticas. Los investigadores buscaban solo embarazos sanos para poder tomar imágenes de fetos cuyo crecimiento no estuviera afectado por enfermedades relacionadas con el embarazo. Las mujeres con tales complicaciones relacionadas con el embarazo no fueron incluidas en los estándares. De las 1,737 mujeres restantes con embarazos de bajo riesgo, el 26 por ciento eran blancas, el 26 por ciento negras, el 28 por ciento hispanas y el 20 por ciento asiáticas.

Los investigadores las asignaron aleatoriamente a uno de cuatro grupos. Las mujeres en cada grupo se sometieron en total a cinco ultrasonidos, con intervalos desde la semana 16 a la 41 del embarazo. Los investigadores hicieron un promedio de las mediciones de todas las imágenes para compilar una secuencia del peso calculado de los fetos, al crear una tabla de crecimiento que pudiera usarse para establecer si un feto estaba creciendo a una tasa aceptable o inaceptable.

Los investigadores encontraron diferencias significativas entre los fetos en los diferentes grupos después de la semana 20 de embarazo. Por ejemplo, hacia la semana 39, los fetos de las madres blancas eran los más grandes, con 4,402 gramos, seguidos por los fetos de las madres hispanas (4,226 gramos). Los fetos de las madres negras eran los más pequeños, con 4,053 gramos.

Los investigadores calificaron el peso calculado de los fetos de las madres pertenecientes a minorías con base en el peso que habían compilado para los fetos de las madres blancas y encontraron que, dependiendo del grupo y la semana de embarazo, del 5 al 15 por ciento de los fetos de las madres de una minoría estaban por debajo del 5percentil cuando se compararon con los fetos de las madres blancas. Por ejemplo, en la semana 35 de embarazo, el 14 por ciento de los fetos de las madres negras y el 15 por ciento de los fetos de las madres asiáticas habrían clasificado por debajo del 5 percentil, basados en el estándar de las madres blancas.

Los autores añadieron que los estudios futuros para determinar los estándares de crecimiento fetal deberían intentar tener en cuenta las diferencias según la raza y el grupo étnico. Se requiere más investigación para determinar si existen variaciones similares dentro de los grupos raciales y étnicos, dependiendo de su país o región de origen.

Además de los investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud, también participaron en el estudio los investigadores de las siguientes instituciones: el Sistema de Salud Christiana Care en Wilmington, Delaware; la Universidad de California en Irvine; el Hospital Regional y Centro Médico de Fountain Valley en Fountain Valley, California; la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern en Chicago, Illinois; la Universidad Médica de Carolina del Sur en Charleston; el Centro Médico de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York; el Hospital Queens de Nueva York; el Hospital de Niños “Miller”/Centro Médico Long Beach Memorial, en Long Beach, California; el Hospital Universitario de San Pedro en New Brunswick, Nueva Jersey; la Universidad de Alabama en Birmingham; el Hospital de Mujeres y Niños de Rhode Island en Providence; y el Centro Médico Tufts en Boston, Massachusetts.

Buck Louis, GM, cols. Racial/Ethnic Standards for Fetal Growth, the NICHD Fetal Growth Studies. American Journal of Obstetrics and Gynecology, 2015.

Periodistas que hablan español: tengan en cuenta que el estudio no tiene ningún autor que hable español. Si requieren una entrevista en español, programaremos una conferencia telefónica con un autor del estudio y un intérprete.

*Enlace con información en inglés.

Sobre el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD, por sus siglas en inglés): El NICHD apoya las investigaciones sobre el desarrollo antes y después del nacimiento; la salud materna, infantil y familiar; la biología de la reproducción y asuntos poblacionales; y la rehabilitación médica. Para obtener más información, visite el sitio web del Instituto: http://www.nichd.nih.gov/espanol.

Sobre los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés): Los NIH, la agencia de investigación médica de la nación, incluyen 27 institutos y centros y forman parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. Son la principal agencia federal encargada de realizar y apoyar la investigación médica básica, clínica y translacional e investigan las causas, los tratamientos y las curas para enfermedades comunes y raras. Para obtener más información sobre los NIH y sus programas, visite http://www.nih.gov.

Foto – http://photos.prnewswire.com/prnh/20150928/271661

Estudio de los NIH encuentra diferencias en el crecimiento fetal según la raza y grupo étnico