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¿Quién salva a Lassie? Es tiempo para entrenamiento nacional sobre servicios de primera respuesta para el rescate de animales



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LEICESTER, Massachusetts, 15 de octubre de 2015 /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — Octubre marca dos importantes observancias mensuales: seguridad contra incendios y seguridad y protección de animales. Es hora de verificar la operación de las alarmas de incendio de su casa—y preguntar si su departamento local de bomberos ha sido entrenado en el rescate y primeros auxilios para sus mascotas.

En 2004, Bart, un pointer alemán de pelo corto de 13 años, se perdió en un incendio en una casa en Minnesota. Para el momento en que fue localizado, no respondía. Desafortunadamente, los bomberos que respondieron al incendio no contaban con los conocimientos o recursos necesarios para salvar la vida de Bart.

La ASPCA calcula que los estadounidenses son dueños de 70 a 80 millones de perros y 74 a 96 millones de gatos, con más de 60 por ciento de hogares con un perro o gato. En adición, en 2014, el Registro Nacional de Animales de Servicio reportó aproximadamente 7,000 animales de apoyo emocional—cuatro veces el número de hace cuatro años. Mientras que las estadísticas exactas son difíciles de precisar, según informes no oficiales de la Administración de Incendios de los Estados Unidos, entre 40,000 y 150,000 mascotas mueren todos los años en incendios en las casas. Las mascotas solas en las casas no tienen forma de escapar. Las alarmas de incendio ayudan a las personas, pero el ruido fuerte a menudo hace que las mascotas quieran esconderse. Y a los bomberos que rescatan a las mascotas les faltan frecuentemente los conocimientos para proveer de forma eficiente los servicios que salvan vidas y el oxígeno a los animales.

Para evitar pérdidas trágicas como la de Bart, Becker College ofreció un día de entrenamiento gratuito sobre servicios de primera respuesta y el manejo de animales durante emergencias. Basic Animal Rescue Training (BART), una organización profesional con sede en Minnesota fundada en 2004 por la Dra. Janet Olsen, médica veterinaria, en respuesta a la muerte de Bart (Olsen y su marido, un bombero, eran los dueños de Bart), ha entrenado hasta la fecha a más de 5,000 socorristas en Minnesota, Iowa, Oklahoma—y ahora en Massachusetts.

La triste realidad es que la mayoría de los bomberos no han sido entrenados en el rescate y primeros auxilios de animales. Un colega que pasó recientemente el examen para capitán de bomberos tuvo que leer decenas de libros de texto. Cuando se le preguntó qué había aprendido acerca del rescate de animales en los incendios en las casas, dijo que no hay libros. “Si sentimos que existe la posibilidad de hacer un rescate, siempre tratamos de ayudar. No recibimos entrenamiento para rescatar animales, pero nos gustaría que el entrenamiento estuviera disponible”.

El personal de emergencia—policías, bomberos, paramédicos y otros equipos de primera respuesta—son responsables de la protección y preservación de la vida y la propiedad. Según la ley, las mascotas son seres vivientes y son de nuestra propiedad. Es tiempo de darle al personal de primera respuesta la autoridad, las protecciones de responsabilidad, y —lo más importante—el entrenamiento para salvar las vidas de nuestras mascotas. La creación de formación nacional en servicios de primera respuesta para el rescate de animales no es difícil—o cara. BART ya dispone del currículo aprobado por el Departamento de Seguridad Interna; los kits de emergencia médica, que contienen todo lo utilizado en el entrenamiento, cuestan menos de $1,000 por estación de bomberos o centro de emergencia.

El Huracán Katrina demostró la incapacidad sistemática de los servicios de emergencia y gestión de emergencia de planificar y cuidar de los animales durante desastres. Ello desembocó en la aprobación de la Ley de Estándares para la Evacuación y Transporte de Mascotas (PETS), que exige que las mascotas sean incluidas en los planes de evacuación de emergencia. Para cumplir con este requisito, el personal de primera respuesta debería recibir entrenamiento dirigido a trabajar con animales domésticos en la etapa inicial de una emergencia o un desastre. Lo que falta es que las municipalidades establezcan leyes y/o políticas que prevén responsabilidad, entrenamiento y recursos de entrenamiento, y educación continua para el personal de emergencia.

Con las habilidades aprendidas a través de BART, el personal de primera respuesta proporciona el cuidado seguro y efectivo de los animales durante desastres. Cuando las vidas de los animales se salvan, las vidas de las personas también se salvan. Todos debemos alentar a nuestras municipalidades a tomar ejemplo de Colorado, que aprobó las primeras leyes en la nación para permitir que el personal de primera respuesta asista a mascotas durante llamadas de emergencia. Esto no es solamente un servicio para los animales que nos brindan amor y apoyo incondicional, sino también para sus dueños que los aman y obtienen grandes beneficios sociales, emocionales y psicológicos de ellos.

Este editorial fue escrito por Julie Bailey, DVM, directora médica del centro de salud de animales de Becker College y decana interina de la Escuela de Estudios sobre Animales.

Contacto:
Sandy Lashin-Curewitz
508-373-9529
sandy.curewitz@becker.edu

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