Botox va más allá de las arrugas, ofrece alivio a pacientes en...

Botox va más allá de las arrugas, ofrece alivio a pacientes en el Muhammad Ali Parkinson Center



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PHOENIX, 28 de abril /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — Uno de los tratamientos de belleza más de moda en el mundo está ganando popularidad por algo aparte de la guerra contra las arrugas. La toxina botulínica, comúnmente conocida como Botox, se está usando en el Muhammad Ali Parkinson Center de Barrow Neurological Institute para ayudar a controlar los síntomas asociados con la enfermedad de Parkinson y otros trastornos del movimiento.

“El Botox es la toxina nerviosa más poderosa conocida y está mejorando dramáticamente la calidad de vida para gente con el Parkinson,” dice Guillermo Moguel-Cobos, MD, neurólogo de trastornos de movimiento en el centro. “Para este tipo de tratamiento, es una medicina milagrosa.”

La enfermedad de Parkinson se caracteriza por rigidez muscular, tremores, enlentecimiento de movimiento físico y pérdida de movimiento físico. El Botox, que se ha purificado y luego diluido se puede inyectar directamente al músculo, eliminando los espasmos, y más importante, aliviando el dolor.

“Es un tratamiento médico, pero también la administración es un arte. Cada paciente recibe el Botox de manera diferente – en diferentes músculos, en diferentes lugares y en diferentes dosis – así que la experiencia con la droga y la enfermedad es imprescindible,” explica Dr. Moguel-Cobos.

El Muhammad Ali Parkinson Center, que forma parte del Barrow Neurological Institute en Phoenix, ha usado el Botox para tratar el Parkinson y otros trastornos del movimiento tales como la distonía desde el principio de los 1990. El tratamiento recientemente ha ganado popularidad debido al número creciente de pacientes en el Muhammad Ali Parkinson Center. De aproximadamente 1,600 consultas cada año, 30 por ciento recibe inyecciones del Botox.

Para ayudar con la demanda, el centro ofrece una clínica de Botox dos días a la semana. Según el paciente y la severidad de su trastorno de movimiento, podría demorar de 30 minutos hasta una hora para inyectar el Botox y podría demorar hasta siete días para que sea eficaz. Para la mayoría, la droga brindará alivio significativo pero variable para los síntomas y puede durar hasta tres meses.

Doug Eshelman, 60, empezó a recibir inyecciones de Botox hace aproximadamente cinco meses en el centro. Con su diagnóstico del Parkinson en el 2006, la enfermedad ha causado que su pie derecho se tuerza, lo cual ocasionaba que caminar fuera doloroso y desafiante.

“Una semana después de recibir las inyecciones de Botox se me relajó el pie, se me enderezó y mi habilidad para caminar mejoró tremendamente,” dice Eshelman. “Me siento muy afortunado vivir en un tiempo cuando estos tratamientos están disponibles. Me fascina.”

El Muhammad Ali Parkinson Center es la instalación de la enfermedad Parkinson más completa en la nación. El centro cuenta con lo último en la tecnología, se encuentra en el Barrow Neurological Institute en St. Joseph’s Hospital and Medical Center, ofrece servicios e investigaciones médicos, sociales, educativos y de rehabilitación en un sólo lugar. Fue reconocido como centro de excelencia por la Fundación Nacional de Parkinson.

El Barrow Neurological Institute en St. Joseph’s Hospital and Medical Center en Phoenix, Arizona, es reconocido internacionalmente como líder en investigación neurológica y atención al paciente. Establecido en 1962, Barrow trata a pacientes con una gama amplia de afecciones neurológicas, incluyendo tumores cerebrales y espinales, afecciones cerebrovasculares y trastornos neuromusculares. El Barrow Neurological Institute constantemente está clasificado entre los 10 mejores hospitales en los Estados Unidos por U.S. News and World Report.

FUENTE Barrow Neurological Institute

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