Consumers Union encuentra que las tarjetas prepagadas tienen cargos altos y protecciones...

Consumers Union encuentra que las tarjetas prepagadas tienen cargos altos y protecciones débiles para los consumidores



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SAN FRANCISCO, 15 de septiembre /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — Las tarjetas prepagadas continúan creciendo en popularidad, pero esta nueva forma de pago plástico viene con cargos altos y protecciones más débiles que las ofrecidas por las tarjetas tradicionales de débito o crédito, según Consumers Union, la editorial sin fines de lucro de Consumer Reports.

Las tarjetas prepagadas son tarjetas recargables que se pueden usar para hacer pagos similares a las tarjetas de débito, y se están convirtiendo en el sistema bancario de segundo nivel por una cantidad cada vez mayor de consumidores de bajos ingresos. Una copia del reporte se puede encontrar en: http://www.defendyourdollars.org/pdf/2010PrepaidWP.pdf.

“Las tarjetas prepagadas vienen con una larga lista de cargos que a menudo están bien escondidos en letra pequeña “, dijo Michelle Jun, abogada de Consumers Union. “Los consumidores que consideran la adquisición de tarjetas prepagadas deberían saber que esos cargos se acumulan con rapidez y que ellos pueden estar expuestos a perder su dinero si la tarjeta se pierde o es robada”.

Las tarjetas prepagadas son un negocio creciente y generalmente tienen un logo de red como Visa o MasterCard, y a menudo tienen la palabra “debit” (débito) impresa en un lugar destacado en el frente de la tarjeta. La Reserva Federal estimó que, en 2006, se hicieron 312 millones de operaciones con tarjetas prepagadas por un valor total de US$13,300 millones. Indudablemente, estas cantidades han continuado aumentando ya que la industria de las tarjetas de crédito ha trabajado para inscribir a los millones de clientes no bancarizados o sub-bancarizados.

Consumers Union evaluó los términos y condiciones de 19 tarjetas prepagadas y encontró que los consumidores enfrentan múltiples cargos y costosas “sorpresas”:

— Cargo por activación: 12 de las 19 tarjetas prepagadas evaluadas cobran a los consumidores una tasa para activar sus tarjetas. Estos cargos por activación van de US$3 para las tarjetas Walmart Money y nFinanSe, hasta un costoso cargo de US$39.95 para la tarjeta First Vineyard.

— Cargo mensual: 16 de las 19 tarjetas prepagadas cobran tasas mensuales, que van desde US$2.95 por mes por la tarjeta nFinanSe hasta US$9.95 por mes por la tarjeta NetSpend VISA, tarjeta Rush y tarjeta AccountNow. La mayoría de las emisoras de tarjetas prepagadas perdonarán el cargo mensual si se fija un depósito directo. Algunas emisoras de tarjetas perdonan el cargo mensual si el cliente elige la opción “pay as you go” (“pagar por lo consumido”). La tarjeta Green Dot tiene un cargo mensual de US$5.95 a menos que el cliente mantenga un saldo de US$1,000 o haya realizado 30 transacciones.

— Cargos por retirar efectivo: Las 19 tarjetas prepagadas evaluadas aplican cargos por retiro de efectivo de los ATM en EE. UU.. En el nivel más bajo, los consumidores que usan la tarjeta nFinanSe deben pagar 99 centavos por cada retiro. Los consumidores que utilizan la tarjeta NetSpend Visa, tarjeta AccountNow y la tarjeta Bank Freedom deben pagar US$2.50 por cada retiro. En un caso (tarjeta Rush), los consumidores recibieron dos retiros sin cargo, pero luego se les cobró US$2.50 por cada retiro adicional. Los consumidores que utilizan la tarjeta Green Dot tienen retiros gratuitos en los ATM de la red; para otros retiros deben pagar US$2.50. En el caso de los retiros internacionales, los cargos son todavía más altos.

— Cargos por consulta de saldo: 18 de las 19 tarjetas prepagadas cobran cargos por controlar el saldo en los ATM, que van desde 45 centavos a US$1. Esto no incluye cargos adicionales cobrados por el propietario del ATM.

— Cargos por impresión de estado de cuenta: 15 de las 19 tarjetas prepagadas cobran cargos por brindar a los clientes un estado de cuenta de sus operaciones en papel. Los cargos por estado de cuenta van de US$1 a US$5.95. Las 19 emisoras de tarjetas prepagadas brindan acceso gratuito a consultas de estado de cuenta en línea.

— Atención al cliente: La mayoría de las emisoras de tarjetas prepagadas brindan atención al cliente sin cargo, pero los consumidores que usan la tarjeta BuyRight debe pagar US$1 para hablar con un representante de atención al cliente, mientras que los usuarios de la tarjeta Exact pagarán US$3.95 por hacerlo. Algunas emisoras de tarjetas prepagadas cobran cargos de servicio al cliente luego de una determinada cantidad de llamadas gratuitas.

— Cargos por inactividad: 9 de las 19 tarjetas prepagadas aplican cargos cuando las tarjetas no se usan luego de un cierto período de tiempo. Estos cargos por inactividad van de US$1.95 por mes en la Rush Card (luego de 90 días de inactividad) a US$9.95 por mes en el caso de la tarjeta Exact.

— Cargos por sobregiro: Una cantidad de emisoras de tarjetas prepagadas dicen que no cobran cargos cuando los usuarios gastan más de la cantidad disponible en sus tarjetas. Sin embargo, Consumers Union encontró que 13 de las 19 tarjetas analizadas incluye cargos por sobregiro o “exceso en el límite”. La mayoría de las emisoras de tarjetas de crédito que cobran cargos por sobregiro no especifican la cantidad de dicho cargo. En lugar de ello, el contrato de la tarjeta indica que se cobrará a los consumidores “cargos aplicables” por exceder el límite.

Cuando las tarjetas prepagadas se pierden o son robadas y usadas por otros para hacer operaciones fraudulentas, los consumidores no están protegidos por los mismos resguardos regulatorios o estatutarios que permite a otros usuarios de tarjetas de débito recuperar ese dinero. Si un consumidor contacta a una emisora de tarjetas de crédito con relación a una tarjeta de débito perdida o robada dentro de los dos días hábiles, la responsabilidad del consumidor se limita hasta US$50 (o hasta US$500 si el consumidor reporta la pérdida o robo de la tarjeta de débito luego de dos días hábiles). Por contraste, las tarjetas prepagadas solo pueden tener protecciones voluntarias que podrían ser revisadas o rescindidas en cualquier momento y por cualquier razón.

Algunas tarjetas prepagadas dicen brindar a los clientes un modo de construir un récord crediticio o incluir una línea de crédito. Sin embargo, Consumers Union encontró que las emisoras de tarjetas prepagadas pueden reportar actividad de “construcción de crédito” a una agencia de reporte de crédito menos utilizada o pueden reportar solamente el pago de los cargos mensuales altos de la tarjeta. La línea de crédito puede brindar crédito que es tan caro y costoso como los préstamos por sobregiro y préstamos como anticipo al sueldo.

Por último, los consumidores con cuentas bancarias tradicionales están tranquilos en cuanto a que su dinero no se perderá, siempre que su banco esté asegurado por la FDIC. Pero los consumidores que usan tarjetas prepagadas no tienen garantía de que podrán recuperar todo su dinero en caso de incumplimiento del banco porque los fondos pueden no estar asegurados por la FDIC.

FUENTE Consumers Union

Consumers Union encuentra que las tarjetas prepagadas tienen cargos altos y protecciones débiles para los consumidores