Contribuya a la salud de su familia durante esta temporada de influenza

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–(HISPANIC PR WIRE – CONTEXTO LATINO)–Aproximadamente uno de cada cinco estadounidenses contrae influenza cada año. La mejor manera de prevenir la propagación de este virus serio es mediante la vacunación anual. Lamentablemente, muchas personas no se vacunan, lo cual puede hacer que tanto ellas como sus familias y comunidades corran el riesgo de esta severa enfermedad respiratoria.

La Fundación Nacional para las Enfermedades Infecciosas (National Foundation for Infectious Diseases, NFID) urge a vacunarse a todo aquel que desee reducir el riesgo de contraer la influenza. La vacunación contribuye a proteger a toda la comunidad de esta enfermedad, que puede provocar serios síntomas o varias visitas al médico, al hospital, e incluso, en algunas ocasiones, la muerte.

La vacuna contra la influenza está disponible en numerosos sitios de la comunidad, como consultas de médicos, el departamento local de salud pública, clínicas en supermercados o farmacias, e incluso en algunos centros de trabajo. Los medicamentos antivirales por receta también pueden contribuir a controlar la propagación de la influenza, y a dar tratamiento a sus síntomas.

“Cualquier persona que desee protegerse a sí misma y a otras personas de la comunidad contra la influenza debe vacunarse, incluyendo los niños en edad escolar”, explicó el Dr. William Schaffner, MD, Vicepresidente de NFID. “Es necesario que todos colaboremos para proteger a las comunidades de la influenza y sus complicaciones. Ahora es el momento adecuado para planificar la vacunación de cada persona y de sus familiares”.

La vacuna contra la influenza es especialmente importante para las personas mayores de 50 años, los niños mayores de 6 meses y hasta 5 años de edad, las personas con enfermedades crónicas como asma o diabetes, y las embarazadas. Toda persona que esté en contacto con los integrantes de los grupos anteriores, o con niños menores de 6 meses también debe vacunarse, y esto incluye a padres, abuelos, hermanos y hermanas, trabajadores de la salud y niñeras o cuidadores.

La temporada de la influenza puede iniciarse en otoño y dura hasta la primavera. La vacuna debe administrarse durante toda la temporada. Como la misma alcanza usualmente su punto de mayor actividad alrededor de febrero, vacunarse en diciembre, enero o más adelante es beneficioso.

Acerca de la influenza

La influenza es una infección seria y en ocasiones mortal. En los Estados Unidos, cada año mueren cerca de 36,000 personas a causa de esta enfermedad, y más de 200,000 deben ser hospitalizadas.

Entre los síntomas de la influenza figuran fiebre alta, tos seca, dolor de cabeza, secreción u obstrucción nasal, y dolores de garganta y musculares. También puede causar cansancio extremo que puede durar días o semanas. Los niños, especialmente los infantes y párvulos, pueden presentar síntomas adicionales que no ocurren en los adultos, como dolores de oídos, náuseas y vómitos.

Nadie está protegido contra el virus de la influenza, que se transmite fácilmente de persona a persona, sobre todo mediante la tos y los estornudos. Toda persona, incluyendo los niños pequeños, puede propagar el virus a otras antes de que aparezcan los síntomas, y durante muchos días después de que comienza la infección.

Las personas que viven o cuidan a alguien que corre alto riesgo de contraer influenza deben considerar la vacuna anual. La vacuna contra la influenza es segura y efectiva, y está disponible para personas mayores de 6 meses de edad. Mientras más estadounidenses se vacunen, más familias estarán mejor protegidas contra la propagación de esta peligrosa enfermedad.

Para la temporada de influenza 2007-2008, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan el uso de dos medicamentos antivirales, el oseltamivir y el zanamivir, para el tratamiento y prevención de la influenza. Si se toman dentro de las 12 a 48 horas a partir de los primeros síntomas, los antivirales pueden reducir la intensidad y duración de la influenza. Estos medicamentos también pueden ayudar a la prevención de la influenza cuando una persona ha estado expuesta al virus. Los tratamientos antivirales también pueden recetárseles a personas con alergia al huevo, que no pueden vacunarse contra la influenza.

Para más información

Para obtener más detalles, póngase en contacto con su proveedor de cuidados de salud, o visite el sitio Web de NFID Web, http://www.nfid.org

Acerca de NFID

NFID es una organización sin fines de lucro y exenta de impuestos (501c3) fundada en el año 1973, que se dedica a informar al público y a los profesionales de la salud acerca de las causas, tratamiento y prevención de enfermedades infecciosas.

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