Convención Nacional Demócrata 2008: Discurso preparado para ser pronunciado por John Lewis,...

Convención Nacional Demócrata 2008: Discurso preparado para ser pronunciado por John Lewis, miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por el estado de Georgia



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DENVER, 28 de agosto /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — El siguiente texto es la transcripción de un discurso, preparado para ser pronunciado por John Lewis en la Convención Nacional Demócrata el jueves, 28 de agosto de 2008:

(Logo: http://www.newscom.com/cgi-bin/prnh/20080331/DNCCLOGO )

Programado para ser pronunciado: 28 de agosto de 2008 – 5:00-6:00 pm MT

El día de hoy se cumplen 45 años del momento en que un hombre nacido en los Estados Unidos, un ciudadano del mundo, un luchador pacifista, Martin Luther King Jr., de pie sobre la escalinata del Lincoln Memorial pronunciara las palabras “Tengo un sueño, el día de hoy tengo un sueño profundamente arraigado en el sueño americano”.

Recordaba que “cuando los forjadores de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y redactaron la Declaración de Independencia” estaban haciendo un llamado a la justicia. Y fundaron nuestra democracia a partir de un mandato en favor de la libertad, la igualdad y la dignidad humana.

Yo estuve ahí cuando el Dr. King pronunció su histórico discurso ante más de 250,000 personas. Soy el último orador de la Marcha sobre Washington, y estuve ahí cuando el Dr. King exhortaba a la nación a soltar la pesada carga de la discriminación y la segregación, y dedicarse a crear una unión más perfecta.

Aquel día, sus palabras y su ejemplo inspiraron a toda una generación de jóvenes y viejos, ricos y pobres — gente de todos los cultos, de todas las razas, culturas e historias de vida — a creer que teníamos el poder, teníamos la habilidad y teníamos la capacidad de hacer realidad ese sueño.

Esta noche nos hemos reunido en este espléndido estadio de Denver porque todavía albergamos un sueño. Como alguien que participó en el movimiento por los derechos civiles, puedo decirles que el camino hasta la victoria no será fácil. Algunos fuimos golpeados, arrestados o encarcelados, y otros incluso fueron asesinados al tratar de registrarse en el padrón electoral.

Pero esta noche, con la nominación del senador Barack Obama, el hombre que dirigirá al Partido Demócrata en su marcha hasta la Casa Blanca, estamos dando un paso enorme en el cumplimiento de aquel sueño. Somos la prueba de que en cada uno de los corazones de cada estadounidense sigue vivo un sueño, y de que este sueño era demasiado cierto, demasiado necesario y demasiado noble para morir.

Pero esta noche no es el final, ni siquiera es el principio. Esta noche es la continuación de una lucha que empezó hace siglos en Lexington y Concord, en Gettysburg y Appomattox, en Farmville, Virginia y Topeka, Kansas, en Filadelfia, Misisipi y Selma, Alabama.

La democracia no es una condición, es un acto. Es una serie de acciones que debemos realizar para construir lo que Martin Luther King Jr. llamó la amada comunidad — una sociedad fundada en la justicia sencilla que valora la dignidad y el valor de cada ser humano.

Hemos llegado lejos, pero todavía hay un largo trecho por recorrer. Hemos llegado lejos, pero debemos volver a marchar juntos. El 4 de noviembre habremos de marchar en todos los estados, en todas las ciudades, en todos los pueblos, en todos los poblados: debemos marchar hacia las urnas. Habremos de marchar como nunca antes para elegir al próximo Presidente de los Estados Unidos, al senador Barack Obama.

Para quienes estuvimos en la escalinata del Lincoln Memorial o quienes con el transcurso de los años perdieron la esperanza, este momento constituye un testimonio del poder y la visión de Martin Luther King Jr. Es un testimonio de la capacidad de un pueblo comprometido y decidido a marcar una diferencia en nuestra sociedad. Es un testimonio de la promesa de los Estados Unidos.

Esta noche hemos rendido un homenaje al hombre y su mensaje. Dediquemos un momento a reflexionar sobre el legado y el sueño de Martin Luther King Jr. en el 45o aniversario de la histórica Marcha sobre Washington.

Convención Nacional Demócrata 2008: Discurso preparado para ser pronunciado por John Lewis, miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos por el estado de Georgia