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El presidente de la NHCLC, reverendo Samuel Rodríguez, comunica su descontento con la decisión de una jueza de no declarar inválidas partes claves de la ley migratoria de Alabama

Rodríguez dice que la retórica antiinmigratoria debe finalizar e insta a que la Iglesia y el gobierno adopten una postura al respecto


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SACRAMENTO, California, 3 de noviembre de 2011 /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — Una semana después de una Cumbre de Inmigración histórica celebrada por líderes evangélicos hispanos con delegados de todo el país, incluidos representantes del gobierno del presidente Obama, líderes denominacionales, pastores, jefes de comunidades locales y activistas en favor de la inmigración, y convocada con el propósito de tratar soluciones bíblicas para la crisis migratoria de los Estados Unidos, la jueza de distrito de ese país Sharon Blackburn, se negó, el miércoles pasado, a declarar inválidas partes claves de la ley migratoria de Alabama, que incluye una exigencia de control del estatus inmigratorio entre los estudiantes de escuelas públicas. En teoría, esto estaría preparando el camino para que la Corte Suprema decidiera a favor de que los estados aprueben sus propias leyes migratorias.

El derecho federal exige que las escuelas públicas brinden educación primaria y secundaria a los inmigrantes indocumentados, pero la ley de Alabama manda que las escuelas verifiquen el estatus migratorio de los niños que se inscriben por primera vez. Por su parte, la sentencia de la jueza Blackburn ha creado una atmósfera de temor dentro de la comunidad hispana y esto llevó a que el jueves, primer día de vigencia de la norma, faltaran a clase 231 niños hispanos de Montgomery, capital del estado de Alabama, y otros estudiantes del estado.

Además de la disposición que exige a las escuelas públicas controlar el estatus migratorio de los estudiantes, la ley migratoria H.B. 56 de Alabama también criminaliza a quien transporte a un inmigrante indocumentado, ordena que la policía controle el estatus inmigratorio de cualquier persona que sea detenida si sospecha que tal persona puede ser un inmigrante ilegal y requiere que los empleadores utilicen E-Verify para controlar el estatus de potenciales empleados, lo que parece ser una invitación realizar perfiles raciales no solo para los efectivos de las fuerzas de seguridad sino también para los propietarios y empleadores.

El reverendo Samuel Rodríguez, presidente de la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano (National Hispanic Christian Leadership Conference, www.nhclc.org), también conocida como Asociación Evangélica Hispana (Hispanic Evangelical Association), la organización cristiana hispana más grande del país que representa a más de 16 millones de evangelistas hispanos, manifestó: “La ley migratoria de Alabama representa un éxito no en atender la crisis de inmigración o en ofrecer una solución sostenible y viable, sino en fomentar un espíritu de prácticas raciales y discriminatorias. Esta ley es anticristiana, anticonservadora y antiestadounidense. Renueva el viejo espíritu de George Wallace y pone en peligro a los pastores y clérigos en su misión de predicar el amor de Cristo en sus comunidades”.

Robert Gittleson, cofundador de Conservatives for Comprehensive Immigration Reform (Conservadores para una Reforma Migratoria Integral), expresó: “El Dr. Richard Land, presidente de la Comisión de Ética y Libertad Religiosa de la Convención Bautista Sureña desde 1988, ha declarado que el actual sistema migratorio está rasgando el tejido social de nuestra nación’. Esta sentencia de Alabama no es sino un elemento más en una serie continuada de decisiones desafortunadas que los estados están tomando y que sin dudas rasgan nuestro tejido social. En última instancia, esto se debe a la incapacidad de nuestro país de atender este problema a nivel federal. Es una problemática fiscal, pero más importante aún es su perspectiva moral a nivel nacional, y todos juntos debemos buscarle una solución racional y justa, a pesar de las dificultades políticas. No podemos permitir que este tema continúe rasgando el tejido social de los Estados Unidos”.

El Dr. Carlos Morán, director de Ministerios Hispanos, Church of God International, manifestó: “Es obvio que la ley HB 56 de Alabama es una de las más duras de los Estados Unidos y complicará la misión y el mandato bíblicos, justos y rectos de Cristo a Su Iglesia y discípulos de realizar el Gran Mandato y los Grandes Mandamientos. Espero que, en los Estados Unidos, no se criminalice la prédica del evangelio a todas las personas. La Iglesia está llamada a servir a todas las personas, independientemente de su estatus migratorio en los Estados Unidos”.

La política de Inmigración de Alabama fue promulgada por el gobernador de ese estado, Robert Bentley, el 9 de junio del 2011 y ya está siendo tildada como la ley migratoria más controversial y restrictiva con la inmigración ilegal en el país. El jueves caducó la orden previa de la jueza Blackburn mediante la que se impedía la aplicación de la ley. Un abogado de ACLU dijo que es probable que haya una apelación. El gobernador de Alabama Robert Bentley, republicano, manifestó, luego de la sentencia, que pretende aplicar la “ley migratoria más dura de nuestro país”. El Departamento de Justicia dijo en una declaración que está revisando sus opciones.

“La respuesta es reconciliar Levítico 19 con Romanos 13, compasión con el imperio de la ley”, continuó Rodríguez. “La respuesta es una estrategia de integración justa que detenga toda la inmigración ilegal, prohíba la amnistía, deporte a aquellos involucrados en actividades nefastas, a la vez que se facilite un proceso de integración y legalización para los individuos trabajadores que se mantienen a sí mismos. Debe detenerse la retórica antiinmigratoria e instamos a la Iglesia y al gobierno federal a que traten estas leyes estaduales antiinmigración, y otras, con un corazón de rectitud y justicia”.

Rodríguez concluyó: “Al fin y al cabo, los inmigrantes revitalizarán la Iglesia estadounidense, reafirmarán los valores de la fe, la familia y el trabajo duro, a la vez que enriquecerán la narrativa colectiva de nuestra experiencia estadounidense. Nosotros, la NHCLC, mantenemos un compromiso en la atención de la actual crisis migratoria de los Estados Unidos. Estamos haciendo presión mediante una estrategia de diferentes niveles a fin de lograr un cambio positivo en la reforma migratoria”.

La Conferencia Nacional de Liderazgo Hispano Cristiano es la Asociación Evangélica Hispana que unifica, atiende y representa a la comunidad hispana mediante 34,200 iglesias miembros y 16 millones de electores reconciliando lo vertical y lo horizontal del mensaje cristiano a través de las 7 directivas de vida, familia, servicio, administración, justicia, educación y juventud.

FUENTE National Hispanic Christian Leadership Conference

El presidente de la NHCLC, reverendo Samuel Rodríguez, comunica su descontento con la decisión de una jueza de no declarar inválidas partes claves de la ley migratoria de Alabama