Empleadas y empleados de minorías étnicas presentan demanda contra Best Buy por...

Empleadas y empleados de minorías étnicas presentan demanda contra Best Buy por discriminación en el trabajo ante tribunal federal; Demanda colectiva contra minorista nacional de productos electrónicos que dice a las empleadas: ‘las mujeres no saben vender’



COMPARTE ESTA NOTA

San Francisco, CA–(HISPANIC PR WIRE – BUSINESS WIRE)–8 de diciembre de 2005–En medio de la temporada de mayores ventas del año, Best Buy, una cadena nacional multimillonaria de productos electrónicos, ha sido acusada de violar leyes federales y estatales contra la discriminación racial y sexual en el trabajo.

Alegando que las mujeres y los empleados de minorías étnicas, especialmente los afroamericanos e hispanos, ganan menos que los hombres blancos, se les niega ascensos y se les asignan cargos de menos categoría, algunos empleados actuales y antiguos de Best Buy presentaron en la mañana de hoy (8 de diciembre de 2005) una demanda colectiva federal por violación de los derechos civiles (Holloway et al. v. Best Buy Co, Inc.) ante el Tribunal de Distrito de San Francisco en los Estados Unidos. Los demandantes están representados por abogados de Lieff Cabraser Heimann & Bernstein, LLP y Schneider & Wallace.

“Best Buy promociona sus productos modernos de alta tecnología entre sus clientes para estas fiestas. Sin embargo, la visión que tiene la empresa de las mujeres y los empleados de minorías étnicas continúa siendo anticuada y obsoleta”, dijo el abogado Bill Lann Lee de Lieff Cabraser. Lee es un ex subprocurador ejecutivo de derechos civiles del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.

“Esta empresa opera con una cultura corporativa llena de estereotipos raciales y de género”, afirmó Todd Schneider de Schneider & Wallace. “Best Buy aplica una política nacional que se traduce en la preferencia de contratar y otorgar cargos más convenientes a los empleados blancos de sexo masculino. El bajo número de empleados de minorías étnicas y mujeres que tiene Best Buy diferencia a esta empresa de otros grandes minoristas”.

Como ejemplo de la cultura corporativa de crear estereotipos, en la demanda se describe cómo la política de “segmentación” de Best Buy exige que los gerentes y vendedores intenten captar uno de los cuatro tipos de clientes, los cuales son todos blancos y entre los que se encuentra sólo una mujer. Éstos son: “Barry”, un hombre con un salario de seis cifras que compra lo que quiere sin importar el precio, “Ray”, un hombre al que le gustan los aparatos electrónicos pero que no siempre puede comprar lo que desea, o “Buzz”, un hombre joven interesado en los juegos y consolas de videojuegos que realiza compras pequeñas. La única clienta a la que busca captar Best Buy confirma el estereotipo de género: “Jill” es la esposa de Barry, una joven madre ama de casa.

Jasmen Holloway, de 22 años y residente en Vallejo, trabajó en el Best Buy de Marin City desde enero de 2001 a agosto de 2005. “Luego de haber estado trabajando ahí por más de cuatro años, se me entrevistó para un ascenso y solicité un aumento de salario. El puesto se lo dieron a un hombre blanco con menos experiencia que yo. Se me negó el aumento alegando que había alcanzado el límite máximo de salario para mi puesto, pero luego me enteré de que algunos empleados blancos con menos experiencia y menos calificaciones ganaban más que yo.

“Me enfadaba la forma en la que yo y otros empleados de minorías étnicas éramos tratados en la tienda”, agregó Holloway, que es afroamericano. “Cuando me quejé al departamento de recursos humanos, no hicieron nada, por lo que presenté una demanda ante la Comisión para la Igualdad de Oportunidades de Empleo de los Estados Unidos”.

Cheryl Chappel, de 40 años, actualmente en un cargo gerencial administrativo del Best Buy de Mira Mesa, no fue tenida en cuenta para un ascenso que se otorgó a un empleado a tiempo parcial de sexo masculino, a pesar de los excelentes exámenes de rendimiento y la mayor experiencia de Chappel. Los gerentes de Best Buy le dijeron que no había obtenido el ascenso a supervisora de operaciones debido a que eso era “cosa de hombres” y a que había pocas mujeres en el salón de ventas porque “las mujeres no saben vender”.

A Chappel, quien también trabajó en el Best Buy de Chico, siempre se le pagó menos que a los empleados varones en cargos equivalentes en ambos locales. Cuando constató que esto se aplicaba siempre a las mujeres empleadas, presentó una demanda contra Best Buy ante la Comisión para la Igualdad de Oportunidades de Empleo de los Estados Unidos (EEOC, por sus siglas en inglés).

Entre otras demandas, se encuentra la de otra mujer de la tienda de Chico y tres afroamericanos varones de la tienda de Marin City a quienes se les pagaba menos, se les negaba ascensos, se le asignaban menos horas y recibían nombramientos desiguales y oportunidades de formación menos equitativas que los hombres blancos. A estos hombres se les negó puestos en ventas, a pesar de que contaban con experiencia anterior en ventas de celulares y productos electrónicos. Un empleado de raza negra obtuvo la mención MVP al profesional más valioso de la tienda, sin embargo siempre ganó menos que los empleados blancos en puestos equiparables.

En la demanda se acusa a Best Buy de buscar, contratar y mantener una fuerza de ventas compuesta por un gran porcentaje de hombres blancos de la cual promueve una fuerza de dirección en su mayoría de hombres blancos. En todo el país, más de 80% de los gerentes de tiendas, los puestos más altos de las tiendas, son hombres blancos, menos de 10% son mujeres y menos de 10% son afroamericanos o hispanos. “Las mujeres y personas pertenecientes a minorías que solicitan trabajo, aunque sean competentes, son rechazadas”, acusó Lee, “e incluso cuando la empresa las contrata, generalmente no permite que trabajen en el salón de ventas, que es la forma de obtener ascensos. En su lugar, se los segrega al depósito, las cajas y los puestos de ventas menores”.

“Las experiencias de los demandantes no son ejemplos aislados de prácticas de empleo o decisiones individuales”, agregó el abogado Schneider. “Al contrario, son representativas de la discriminación sistemática que practica Best Buy contra las mujeres, los afroamericanos y los hispanos”.

En la demanda se acusa a Best Buy de violar leyes sobre derechos civiles estatales y federales que prohíben la discriminación en el trabajo por motivos de raza o género. La acción judicial busca una orden judicial contra las prácticas discriminatorias de Best Buy y el establecimiento de programas de la empresa para garantizar oportunidades de empleo equitativas para las mujeres y personas pertenecientes a minorías étnicas. Además, en la demanda se solicita el pago de atrasos a todos los demandantes.

Best Buy Company, Inc., una corporación con sede en Minnesota especializada en los productos electrónicos de consumo, opera 679 tiendas minoristas en todo Estados Unidos y cuenta con aproximadamente 107.000 empleados. Más de 10% de sus tiendas se encuentran en California. Sus ingresos en 2005 sumaron 27.400 millones de dólares estadounidenses.

Se recomienda a las personas interesadas en sumarse a la demanda judicial visitar el sitio web http://www.bbdiscrimination.com para presentar información, o llamar al 800-362-0481 para dejar un mensaje para obtener asesoramiento para los demandantes. Los miembros de la prensa también pueden obtener una copia de la demanda y de este comunicado de prensa poniéndose en contacto con Stephen Cassidy o Monica Barsetti de Lieff Cabraser al teléfono 415-956-1000.

Empleadas y empleados de minorías étnicas presentan demanda contra Best Buy por discriminación en el trabajo ante tribunal federal; Demanda colectiva contra minorista nacional de productos electrónicos que dice a las empleadas: ‘las mujeres no saben vender’