Estudios Nacionales de Internos Médicos revelan que la mayoría excede los límites...

Estudios Nacionales de Internos Médicos revelan que la mayoría excede los límites del horario laboral, y descubren vínculo entre heridas con instrumentos cortantes y turnos prolongados



COMPARTE ESTA NOTA

Rockville, MD–(HISPANIC PR WIRE – US Newswire)–7 de septiembre de 2006–Aproximadamente el 84 por ciento de los internos médicos reportaron que siguen trabajando una cantidad de horas superior al límite de una normativa nacional del 2003, implementada por la profesión de la Medicina, revela un estudio reciente. Asimismo, una investigación relacionada sacó en conclusión que los internos son mucho más propensos a infligirse heridas con agujas u otros instrumentos cortantes cuando trabajan en jornadas hospitalarias de más de 20 horas consecutivas, o por las noches.

Ambos estudios fueron publicados en el número correspondiente al 6 de septiembre del 2006 de la revista Journal of the American Medical Association y contaron con el financiamiento de la agencia federal Agency for Healthcare Research and Quality (AHRQ), parte del U.S. Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, HHS, por sus siglas en inglés), el National Institute for Occupational Safety and Health within the Centers for Disease Control and Prevention (Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades), y el Brigham and Women’s Hospital. Los hallazgos se basan en investigaciones previas y en el conocimiento creciente de que los médicos en el primer año de su fase de adiestramiento (internos), que no duermen lo suficiente y trabajan turnos tradicionales de 24 horas, cometen más errores médicos serios y protagonizan accidentes automovilísticos con más frecuencia que aquellos cuyo horario de trabajo está limitado a 16 horas consecutivas.

“Estos estudios formulan preguntas preocupantes acerca del cumplimiento de las normativas creadas para reducir los errores médicos provocados por la fatiga relacionada con el horario laboral”, expresó la Dra. Carolyn M. Clancy, MD, Directora de AHRQ. “Los programas de residencia que no cumplen con dichas normativas podrían estar poniendo en peligro la seguridad de los pacientes y de los internos”, añadió la Dra. Clancy.

En el año 2003, la institución Accreditation Council for Graduate Medical Education (Consejo de Acreditación de Graduados de Educación Médica, ACGME, por sus siglas en inglés) estableció límites de horas de trabajo para los residentes de primer año en fase de adiestramiento en los hospitales estadounidenses. Bajo dichas normativas, los internos deben limitarse a trabajar un máximo de 30 horas consecutivas (lo que se conoce como ‘la regla de las 30 horas”), tomando en cuenta el tiempo utilizado para marcar la salida, la enseñanza y la continuidad de los cuidados. Los internos también tienen prohibido trabajar más de 80 horas semanales (“regla de las 80 horas”) promediadas en 4 semanas, y deben ser liberados de todos sus deberes 1 día de cada 7 (“regla de los 7 días”). En el año siguiente a la implementación de las normativas, los reportes obligatorios presentados al ACGME por los programas de residencia llegaron a la conclusión de que sólo el 5 por ciento de dichos programas no cumplió lo establecido, y que sólo el 3 por ciento de los residentes reportó violaciones de la regla de las 80 horas.

Sin embargo, un estudio nacional independiente realizado por un grupo de investigadores del Brigham and Women’s Hospital de Boston, descubrió que el 83.6 por ciento de los internos reportó horas de trabajo que no cumplen las normativas del ACGME durante al menos un mes en el año (julio del 2003 – mayo del 2004) siguiente a la implementación.

En el estudio, “Interns’ Compliance with Accreditation Council for Graduate Medical Education Work-Hour Limits” (“Cumplimiento del límite de horas de trabajo establecido por el Consejo de Acreditación de Graduados de Educación Médica por parte de los internos”), el Dr. Christopher P. Landrigan, M.D., M.P.H., director del Programa de Sueño y Seguridad del Paciente de Brigham and Women’s Hospital, y sus colegas, recolectaron potencialmente datos del trabajo y horas de sueño de los internos durante el año anterior (junio del 2002 a mayo del 2003) y posterior (junio del 2003 a mayo del 2004) a la implementación de las normativas del ACGME. Los 4,015 participantes redactaron informes mensuales de sus horas de trabajo y de sueño, y representaron los programas de residencia de todas las especialidades.

Los autores del estudio ofrecen varias razones por las cuales el incumplimiento de las reglas de horario de trabajo establecidas por el ACGME puede ser notable. Como las normativas se crearon sin tener en cuenta la implementación financiera o técnica, los programas de residencia pudieran carecer de recursos para rediseñar adecuadamente sus programas. El incumplimiento también podría ser causa de la cultura existente en una institución médica en particular. Algunos médicos principales han expresado desaprobación con respecto a los límites del horario de trabajo, mientras que otros no creen que la fatiga represente una amenaza a la seguridad del paciente.

“Las regulaciones profesionales actuales permiten que los médicos en fase de adiestramiento trabajen de 24 a 30 horas consecutivas, una cifra muy superior a los límites de seguridad establecidos en el caso de pilotos y camioneros, y mucho más allá del límite legalmente impuesto de 13 horas para los médicos en Europa”, explicó el Dr. Landrigan. “Incluso este límite permisivo se viola con regularidad. Para evitar la epidemia de errores médicos existente en este país, debemos comenzar estableciendo límites de horas de trabajo seguros y basados en evidencias para los médicos jóvenes, y debemos hacer que los mismos se cumplan”.

En el segundo estudio, titulado “Extended Duration Work and the Risk of Self-Reported Percutaneous Injuries in Interns” (“Duración extendida del trabajo y riesgo de heridas percutáneas autoinfligidas en los internos”), los científicos descubrieron que los internos que trabajan al día siguiente de un turno de noche sufrieron un 61 por ciento más de pinchazos y heridas con otros objetos cortantes de las que experimentaron durante un día precedido por una noche de descanso (1.3 por cada 1,000 oportunidades, versus 0.76 por cada 1,000 oportunidades). Además, los internos sufrieron más del doble del índice de heridas durante la noche (1.48 por cada 1,000) que en el curso del día (0.7 por cada 1,000). Los lapsos de concentración y la fatiga fueron los dos factores contribuyentes que más se reportaron (64 y 31 por ciento, respectivamente). Estos tipos de heridas pudieran dar por resultado la transmisión de patógenos de la sangre, entre los que figuran los de la hepatitis y el VIH.

El estudio, realizado por investigadores de Brigham and Women’s Hospital de Boston, y el Vancouver General Hospital de Vancouver, Columbia Británica, entrevistó a 2,737 internos de programas de residencia en los Estados Unidos, entre julio del 2002 y mayo del 2003. El Dr. Najib Ayas y sus colegas recopilaron datos mensuales con respecto a los horarios de trabajo y la ocurrencia de heridas con instrumentos cortantes.

“Estos dos estudios demuestran que los centros médicos académicos no han cumplido ni siquiera con las restricciones más modestas que la profesión médica intentó autoimponerse en lo que respecta al horario de trabajo de los médicos; y que el exceso de horas de trabajo sigue poniendo en serio peligro a los médicos en fase de adiestramiento y a sus pacientes”, señaló el autor principal, el Dr. Charles A. Czeisler, Ph.D., M.D., jefe de la División de Medicina del Sueño del Brigham and Women’s Hospital y Profesor Baldino de Medicina del Sueño de la Escuela de Medicina de Harvard.

Nota a los redactores: Para más información acerca de la falta de sueño y la seguridad, visite el sitio Web http://sleep.med.harvard.edu

Estudios Nacionales de Internos Médicos revelan que la mayoría excede los límites del horario laboral, y descubren vínculo entre heridas con instrumentos cortantes y turnos prolongados