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Fraternidades y hermandades estudiantiles y organizaciones de servicio nacionales afroamericanas y latinas marcan hito en Atlanta para día de acción de gracias en reunión histórica con proveedores de financiamiento de todo el país

Conferencia histórica y por invitación reunió por primera vez a organizaciones afroamericanas y latinas con fundaciones filantrópicas para crear planes cooperativos de acción a fin de mejorar la salud y bienestar infantil


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Atlanta, GA–(HISPANIC PR WIRE)–18 de noviembre de 2005–Para las familias afroamericanas e hispanas, el Día de Acción de Gracias—como la mayoría de las festividades—es una celebración donde la comida ocupa el centro de nuestras tradiciones.

Sin embargo, es triste afirmar que la comida como componente central de las tradiciones festivas afroamericanas e hispanas—conjuntamente con la falta de ejercicios, hábitos inadecuados de nutrición y otros factores—está contribuyendo al aumento de índices de obesidad con proporciones epidémicas en esas comunidades.

Las fraternidades y hermandades estudiantiles afroamericanas e hispanas, junto a las organizaciones de servicio y fundaciones filantrópicas, han decidido combatir el problema de la obesidad.

Recientemente, y por primera vez en la historia, más de 20 representantes nacionales de fraternidades y hermandades estudiantiles, así como de organizaciones sociales y civiles en representación de las comunidades afroamericana y latina de todo el país, se congregaron en una conferencia de un día y medio, y sólo por invitación, para compartir específicamente ideas de colaboración que podrían contribuir a la reducción de la incidencia de la obesidad entre los niños pertenecientes a esas comunidades en toda la nación.

La reunión, patrocinada por Grantmakers for Children, Youth and Families (GCYF) y hecha posible gracias al apoyo de la Fundación Robert Wood Johnson, representó la primera vez que este número considerable de fraternidades y hermandades estudiantiles, y organizaciones de servicio afroamericanas e hispanas se congregaron junto a algunas fundaciones privadas, a pesar de que todas comparten misiones históricas similares para mejorar la salud y calidad de vida de las comunidades en los Estados Unidos.

Según la Dra. Stephanie McGencey, Directora Ejecutiva de GCYF, la reunión proporcionó al liderazgo de las organizaciones afroamericanas e hispanas la oportunidad de compartir sus lecciones y experiencias en el trabajo voluntario, la defensa y las redes de comunicaciones, con los principales directivos de fundaciones filantrópicas privadas. “Es una nueva oportunidad de crear alianzas que utilicen las mejores ideas tanto de quienes otorgan las subvenciones como de quienes las reciben, para satisfacer las necesidades de los niños, especialmente los que pertenecen a comunidades afroamericanas y latinas de bajos recursos”, añadió la Dra. McGencey.

La información presentada en la conferencia resalta la seriedad del problema, y las cifras proporcionadas son impresionantes:

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, el 65 por ciento de los adultos está pasado de peso o es obeso. Las mujeres pertenecientes a minorías están a la cabeza de los grupos de riesgo: el 77 por ciento de las afroamericanas, y el 72 por ciento de las mujeres de origen mexicano. El grupo de personas con sobrepeso incluye aquellas que están en peores condiciones: el 49 por ciento de las afroamericanas, y el 38 por ciento de las de origen mexicano son obesas.

Por su parte, el impacto de esta situación en los niños es severo. Esas mujeres son las principales proveedoras y ejemplos de conducta en lo tocante a la preparación, compra y consumo de alimentos. Las estadísticas indican que el 16 por ciento del total de niños y adolescentes estadounidenses está pasado de peso. Pero los niños pertenecientes a minoría—mayores de seis años—muestran índices de sobrepeso que oscilan entre el 17 y el 26 por ciento. Aproximadamente una de cada cuatro niñas afroamericanas; y uno de cada cuatro niños mexicano-estadounidenses tienen demasiado peso para ser saludables. El incremento del peso ha provocado enfermedades de rara ocurrencia en la niñez: trastornos cardiacos, apoplejía, hipertensión y diabetes tipo 2. Los niños obesos también cuentan con una expectativa de vida más breve. “Estamos en peligro de estar criando la primera generación de niños estadounidenses que vivirán más enfermos y morirán más pronto que la generación anterior a la de ellos”, afirmó Risa Lavizzo Mourey, Presidenta de la Fundación Robert Wood Johnson.

Pero las fraternidades y hermandades estudiantiles, y las asociaciones de servicio social que asistieron a la histórica reunión con las fundaciones filantrópicas privadas, no tomaron tales cifras a la ligera.

Por ejemplo, las organizaciones afroamericanas estudiantiles identificadas por letras griegas, con 2.1 millones de miembros, ya se han comprometido a emprender las acciones que las han hecho las piedras angulares del progreso y fortalecimiento comunitario en la población afroamericana:

— Kappa Alpha Psi Fraternity, Inc., cuenta con una sustancial iniciativa de salud y bienestar, concentrada en la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Eric Snow, Director Ejecutivo Nacional de Kappa está proporcionando la información obtenida en la conferencia a los miembros de su Comité de Salud y Acción Social, para examinar los proyectos actuales que pudieran ser elegibles para recibir fondos con vistas a combatir la obesidad.

–Zeta Phi Beta Sorority posee 800 sitios de representación en todo el país, donde se está promoviendo su programa Z-HOPE (Helping Other People Excel). La Dra. Constance Hendricks, enfermera investigadora y Directora Nacional de Programas Juveniles de su hermandad, describe la agenda Zeta como una iniciativa concentrada en diez indicadores de salud incluyendo la obesidad y la actividad física, con la intención de crear formas relevantes de llegar a múltiples generaciones en una misma familia, desde los más pequeños hasta los abuelos. Zeta también participa en el programa Ten Thousand Steps A Day, que insta a tener mayor actividad en el curso de las rutinas diarias. Z-HOPE ha prestado servicios a más de 18,000 personas.

Yvonne Yancey, Directora de Relaciones Comunitarias y Asuntos Gubernamentales de la Fundación Kaiser Permanente Foundation en Georgia, está extremadamente entusiasmada con el potencial de unificar las considerables energías y creatividad de las fraternidades y hermandades afroamericanas identificadas con letras griegas en la lucha contra la obesidad. Además de ser poderosos mensajeros de la defensa de la política y los programas de prevención a nivel comunitario, Yancey se pronuncia por “un pensamiento fuera de lo esquemático” para llegar a los niños de cada barrio, y exhorta a los miembros de fraternidades y hermandades a exigir “niveles de compromiso a un grupo de jóvenes cerca de su universidad” o incluso atraer a los jóvenes por medio de los aspectos de mayor entretenimiento de la vida de la fraternidad o hermandad que ese tipo de asociaciones estudiantiles han hecho famosos, como los Step Shows como “forma poderosa de ejercicios aeróbicos que podría ramificarse en oportunidades de enseñanza de estilos de vida saludables a los niños”.

La presencia de las organizaciones hispanas junto a las que se concentran en la comunidad afroamericana, otorgó a la reunión con las fundaciones privadas un carácter histórico. El Consejo Nacional de La Raza (NCLR, por sus siglas en inglés), la organización hispana de derechos civiles más antigua de los Estados Unidos, hizo de la salud una de sus cinco prioridades principales; mientras que ASPIRA, la organización de desarrollo educacional y de liderazgo para los jóvenes latinos, envió representantes a la conferencia de Atlanta.

Como ejemplo, el NCLR recibió recientemente una subvención del California Endowment para ayudar a que las organizaciones comunitarias se transformen en mejores agentes de cambio. La organización espera crear una red de defensores que organice a los jóvenes para ser “detectores ambientales” de la comunidad que inspeccionen los tipos de selecciones de alimentos disponibles en cafeterías escolares y establecimientos locales. El NCLR ha tenido éxito en la promoción de una vida saludable con los “promotores de salud”, líderes comunitarios naturales que gozan de la confianza de sus vecinos como personas a las cuales pueden recurrir en busca de asesoría y guía. Este liderazgo a nivel popular está equipado con una sólida información de salud y recursos de referencia, y brindan su ayuda a las unidades de organización popular más básicas: la cuadra, el hogar, la escalera de entrada, el porche, la barbería o la lavandería.

Los ingredientes de una alianza filantrópica rentable en el combate contra la crisis de obesidad en los niños pertenecientes a minorías, son obvios. Las fundaciones y las organizaciones comunitarias salieron de la Conferencia Sobre Obesidad Infantil en Atlanta con grandes expectativas de una relación significativa. Los proveedores de financiamiento aprecian el valor de una infraestructura cívica bien establecida en las comunidades minoritarias, que trabaje en proyectos relacionados con la obesidad. Por su parte, las organizaciones cívicas y fraternales están ahora mejor informadas con respecto a una amplia gama de recursos útiles para sus programas juveniles y de salud, que hasta la fecha operaban en gran medida a partir del compromiso y preocupación total de sus trabajadores voluntarios. Como es de esperar en cualquier relación notable, hay mucho trabajo por delante. Pero en una alianza cuyos factores han demostrado tanta dedicación, los niños serán en última instancia los más beneficiados, haciéndose más saludables en el proceso.

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