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Grupo especial de trabajo exhorta a asociación entre pacientes y proveedores para la toma de decisiones concernientes a cuidados preventivos



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Washington, D.C.–(HISPANIC PR WIRE – U.S. Newswire)–16 de diciembre de 2003–Los médicos y pacientes deben trabajar en común para tomar decisiones con respecto a los servicios preventivos más apropiados, de acuerdo a un nuevo estudio acerca de la toma de decisiones conjuntas realizado por un conjunto de investigadores del Grupo Especial de Servicios Preventivos de los Estados Unidos. El informe se publicó en el número correspondiente a enero de la publicación American Journal of Preventive Medicine.

En el proceso de decisiones conjuntas, el paciente se transforma en socio activo con el doctor, con la finalidad de aclarar las opciones médicas y elegir un curso preferente de cuidados clínicos.

Como definiera el grupo de trabajo, la toma de decisiones conjuntas es un proceso en el cual paciente y médico comparten información, participan en la decisión y concuerdan en un curso de acción determinado. Asimismo, asume que los pacientes han analizado sus propios valores con respecto a beneficios y perjuicios potenciales de recibir o no un servicio médico; y permite al paciente la participación en el proceso de toma de decisiones como desean. Este proceso ofrece una forma de individualización de las recomendaciones de servicios preventivos según las necesidades especiales y preferencias de los pacientes, cuando algunos de ellos pueden beneficiarse de una intervención, pero otros no.

El informe del grupo de trabajo, titulado “Shared Decision-making About Screening and Chemoprevention: A Suggested Approach from the U.S. Preventive Services Task Force” (Toma de decisiones conjuntas acerca de análisis y quimoprevención: sugerencia de método por parte del Grupo Especial de Servicios Preventivos de los Estados Unidos) fue creado porque las recomendaciones del Grupo Especial se han hecho para poblaciones de riesgo promedio, y no están concebidas como prescripción única para los cuidados preventivos. Cada persona debe sopesar los beneficios y riesgos de varios servicios preventivos de forma diferente, y la toma de decisiones conjuntas puede ser útil en una gran variedad de situaciones, incluyendo las siguientes:

— La toma de decisiones conjuntas ayuda a los pacientes y clínicos a decidir el uso de un servicio preventivo que es beneficio neto, pero también posee potenciales de daños. Un ejemplo de ello es la terapia con aspirina, que contribuye a prevenir enfermedades cardiacas, pero también puede provocar hemorragias estomacales en algunos pacientes.

— La toma de decisiones conjuntas es valiosa para valorar cuál entre varias opciones aceptables de examen es la apropiada para el paciente. Un ejemplo es el examen de detección del cáncer colorrectal, para el cual existen cinco opciones, incluyendo la sigmoidoscopia flexible y la colonoscopia.

— La toma de decisiones conjuntas es también valiosa cuando una nueva evidencia científica ha provocado un cambio de rumbo en recomendaciones previas, tales como el aviso reciente en contra del uso de terapia de sustitución hormonal. A la luz de esta situación, médicos y pacientes deberían intercambiar opiniones para saber si deben utilizar dicha terapia para aliviar los síntomas de la menopausia a corto plazo.

“La toma de decisiones conjuntas es una poderosa herramienta. Lo mismo si hablamos de servicios preventivos o cuidados de salud seguros y de alta calidad; un buen diálogo entre pacientes y proveedores tiene sentido, sin duda alguna”, aseguró la Dra. Carolyn Clancy, Directora de la AHRQ.

Ni el conglomerado de investigación ni el Grupo Especial siguieron su acostumbrado proceso de llevar a cabo una revisión sistemática de la evidencia científica, y no hubo dictamen de recomendación formal. El grupo halló pocos estudios sistemáticos que evaluaran la toma de decisiones conjuntas, y destacó que ciertas áreas requieren un estudio más profundo. Sin embargo, el informe incluye comentarios acerca del pensamiento y evidencia actual con respecto al proceso de toma de decisiones conjuntas.

Si bien no hay evidencia de que el proceso puede mejorar los resultados en materia de salud, sí cuenta con el apoyo de una combinación de argumentos éticos y prácticos. Algunos pacientes no desean participar en una toma de decisiones conjuntas porque les confunde la terminología médica y no se sienten cómodos al asumir un rol activo en las decisiones médicas. Por su parte, otros pacientes con deficiencias de lectura y cálculos matemáticos también vacilan a la hora de tomar ese tipo de decisiones. Por todo lo anterior, el estímulo por parte de médicos y asistentes es esencial para ayudar a esos pacientes a comprender el valor de la participación en una toma de decisiones con respecto a sus cuidados médicos.

En el caso de los médicos, las visitas menos prolongadas a la consulta, la falta de reembolsos, de interés y de entrenamiento en técnicas de entrevista pueden obstaculizar el proceso de toma de decisiones conjuntas. Para disipar tales preocupaciones, el grupo de trabajo exhorta a médicos y planes de salud a que adopten un método sistemático que mejoraría la calidad de su interacción con los pacientes. Según el grupo especial, los recursos para ayudar en la toma de decisiones como folletos, programas de computación, libros de trabajo con guía auditiva, cintas y discos de video, juntas de decisión y herramientas de Internet compartidos por planes de salud y sistemas proveedores de cuidados con los pacientes; pueden ser de gran ayuda.

La toma de decisiones informada, en la cual una persona obtiene y considera la información existente en materia de servicios preventivos por parte de cualquier fuente, como en el caso de la Internet; sin los beneficios de una consulta con el médico, es tratada en un informe independiente por el Grupo Especial de Cuidados Preventivos Comunitarios del Center for Disease Control and Prevention, o “CDC” (Centro para el Control y Prevención de Enfermedades). Dicho informe fue publicado en el número correspondiente a enero del 2004 de la AJPM.

El informe del grupo de trabajo acerca de la toma de decisiones conjuntas fue realizado en conjunción con miembros del Grupo Especial Comunitario del CDC. Los autores del estudio acerca del tema, así como investigadores de RTI International y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y varios miembros del Grupo Especial de Servicios Preventivos de los Estados Unidos, también se reunieron con otros expertos y clínicos para intercambiar opiniones al respecto.

El informe está disponible en el sitio http://www.ahrq.gov/clinic/3rduspstf/shared/sharedba.htm a partir de hoy, 15 de diciembre.

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CONTACT:

AHRQ Public Affairs

Bárbara Najar

(301) 427-1399

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AHRQ Public Affairs

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(301) 427-1865

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