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La Convención Nacional Demócrata 2008: Discurso Preparado para ser Pronunciado por Scott Gration, General de División de la Fuerza Aérea (Ret.), acompañado por otros generales

PROGRAMADO PARA LAS 9:00-10:00 PM EDT HOY, 28 DE AGOSTO


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DENVER, 28 de agosto /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — El siguiente texto es la transcripción del discurso, preparado para ser pronunciado por Scott Gration, General de División de la Fuerza Aérea (Ret.), acompañado por otros generales en la Convención Nacional Demócrata el jueves, 28 de agosto de 2008:

Programado para ser Pronunciado: 28 de agosto del 2008 – 7:00-8:00 pm MT

General de División Scott Gration (Fuerza Aérea de EE.UU., Ret.)

Convención Nacional Demócrata 2008

Jueves, 28 de agosto del 2008

Discurso Preparado para ser pronunciado

Me siento honrado de compartir el escenario con aquellos que han servido a nuestro país con distinción, oficiales que comparten mi orgullo y aprecio por nuestros hombres y mujeres de uniforme y sus familias, veteranos que comparten mi compromiso con hacer de Barack Obama nuestro nuevo Comandante en Jefe.

Sé que este estadio está lleno de veteranos que se han sacrificado por nuestro país. Me gustaría pedir a todos aquellos que estén vestidos con el uniforme de los Estados Unidos que se pongan de pie para que se los reconozca. Pido a todos un aplauso en reconocimiento a sus servicios.

Muchas gracias.

Antes de seguir, debo hacer una confesión: hasta hace poco, yo era republicano. Pero se alegrarán conociendo las razones por la cual ansío votar por Barack Obama en noviembre.

Permítanme contarles cómo llegué hasta Mile High. Cuando tenía un año de edad, me mudé al Congo. Mis padres eran maestros misioneros. Las primeras palabras que aprendí fueron en suahili. Mi familia tuvo que ser evacuada y terminamos siendo refugiados. Así aprendí, a una edad muy temprana, a valorar la libertad y los ideales de América.

Estoy orgulloso de haber sido parte de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos durante más de tres décadas. He estado en combate con muchos de los que están aquí presentes esta noche. Sabemos de antemano qué es lo que necesita América de nuestro próximo Comandante en Jefe.

En el 2005, fui director de estrategia, planificación y política en el Comando Europeo de los Estados Unidos. Fue entonces cuando conocí a un líder diferente a todos los que había conocido hasta ese momento. Fue entonces cuando conocí a Barack Obama.

El Senador Obama quería saber qué estaban haciendo el ejército en Europa, Eurasia y África, y quería saber por qué lo estábamos haciendo. Hizo preguntas difíciles y no se conformó con respuestas fáciles. Fue esa misma forma de pensar la que lo llevó a acertar cuando se opuso a la guerra de Iraq, cuando advirtió sobre sus consecuencias. Ese es el juicio de un líder.

En el 2006, acompañé al Senador Obama al África y pude presenciar personalmente el liderazgo que América necesita. En las sombras de la celda de prisión de Nelson Mandela, vi a un líder con la comprensión necesaria para construir nuevos puentes sobre antiguas divisiones. Ese líder es Barack Obama. En Nairobi vi a un líder con el valor necesario para enfrentarse a la corrupción directamente con el presidente de Kenia. En Chad vi a un líder que escuchaba los relatos de los refugiados de Darfur, un líder comprometido para acabar con ese genocidio. En Djibouti vi a un líder completamente cómodo jugando básquetbol con nuestras tropas, y sosteniendo conversaciones durante la cena y expresar cuanto apreciaba el servicio de cada soldado. Consecuentemente, se ganó el respeto y admiración de las tropas.

Ese líder es Barack Obama. Y el liderazgo importa. Y no podemos permitirnos otros cuatro años de más de lo mismo.

Cuando pienso en el tipo de candidato que debería ser nuestro comandante en jefe, me hago cuatro preguntas.

Primero, ¿quién tiene capacidad de juicio como para tomar las decisiones correctas sobre cuándo debemos usar la fuerza? En sus palabras de advertencia previas a la invasión de Iraq y en sus constantes pedidos de más fuerza contra Al Qaeda y los talibanes, Barack Obama ha demostrado tener la capacidad de juicio necesaria para ser líder.

Segundo, ¿quién comprende las complejas amenazas del siglo xxi? Barack Obama entiende esos desafíos. Tiene una estrategia para usar todos los elementos de nuestra fuerza para mantener a América segura.

Tercero, ¿quién tiene la integridad, la visión, los valores y el patriotismo para inspirar a los americanos al servicio? He visto personalmente la capacidad de este hombre para conmover e inspirar. No hay otro como él. Sé que inspirará a una nueva generación de americanos a servir a nuestro país.

Y cuarto, ¿quién tiene la dedicación para cuidar a nuestros guerreros heridos, a nuestros veteranos y a las familias de los militares? Barack Obama es amigo de nuestros militares. Mejoró la atención para los soldados heridos. Luchó para que los pagos por discapacidad fueran justos. Emprendió la batalla contra la falta de vivienda entre nuestros veteranos. Como presidente, financiará plenamente el Departamento de Servicios para Veteranos y la hará más eficiente.

Este nieto de un soldado que fue parte del ejército bajo Patton comprende el deber sagrado de América para con aquellos que la sirven. Y lo cumplirá como nuestro Comandante en Jefe. Sí, el liderazgo importa. Nuestros hombres y mujeres de uniforme se desempeñan magníficamente en todo el mundo. Necesitamos un Comandante en Jefe que los respete como nuestro más preciado recurso.

No puedo olvidar aquella noche de 1996 en la que los terroristas atacaron nuestro cuartel en las Torres Khobar. Enfermeros y médicos trabajaban frenéticamente para salvar vidas. Recuerdo a un integrante de la unidad de rescate suturando a un paciente mientas un amigo sostenía una compresa en su frente para detener la hemorragia. Nuestros hombres y mujeres en las torres Khobar me hicieron sentir orgulloso de ser un soldado, orgulloso de ser americano. Diecinueve hombres murieron esa noche. Dieciocho de ellos trabajaban para mí. Fue un terrible manera de recordarnos que “la vida misma es un don”, y que la libertad no es gratuita.

He servido bajo seis Comandantes en Jefe. Mi camino me trajo hasta aquí porque sé que el liderazgo es primordial. Por eso apoyo con entusiasmo a Barack Obama como nuestro próximo presidente. Él es el líder que nuestras fuerzas armadas necesitan. Él es el líder que nuestro país necesita.

Gracias, y que Dios bendiga a América.

La Convención Nacional Demócrata 2008: Discurso Preparado para ser Pronunciado por Scott Gration, General de División de la Fuerza Aérea (Ret.), acompañado por otros generales