La evolución de los productos y la cocina moderna

La evolución de los productos y la cocina moderna



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–(HISPANIC PR WIRE – CONTEXTO LATINO)–Si hacemos un recuento de los adelantos que ha aportado la tecnología a la cocina de nuestros días, la lista resultante sería extensa, desde algo ya tan común como el horno microondas hasta las estufas con topes sin hornillas. Con cada nuevo invento, las labores en la cocina se hacen más eficientes y placenteras, brindándole al ama de casa tiempo adicional para disfrutar en familia.

Pero no son sólo los enseres domésticos los que nos hacen la vida más fácil. ¿Qué tal la creación de los productos pre-elaborados y hasta los envases que utilizamos a diario?

Los envases de hoy son muy distintos a los que se usaban en tiempos de nuestras abuelas y bisabuelas, si tomamos en cuenta que no fue hasta 1800 que se vendió la primera mermelada en frasco de boca ancha y empezaron a utilizar bolsas de hojalata soldada a mano para alimentos secos.

Un ejemplo muy claro de la evolución de los productos y envases es la leche. En algunos de nuestros países latinos, se colocaba la leche en grandes cilindros de metal para su despacho a domicilio. El lechero entonces utilizaba un gran cucharón para sacar la leche de su

recipiente y pasarla al envase de su cliente. Más adelante se comenzó a envasar en litros de cristal, que para aquel tiempo no eran muy seguros por el peligro que representaban al romperse.

La leche es un producto que requiere envases diferentes de acuerdo a su procesamiento y producto final. Por ejemplo, durante la primera guerra mundial, surgió la necesidad por una gran diversidad de nuevos productos y envases lácteos, y la compañía Nestlé duplicó su producción a nivel mundial con adelantos tecnológicos y creativos que encaminaron a la leche homogenizada, la condensada y la del polvo, que hoy en día siguen siendo productos muy apetecidos.

Los envases cumplen una amplia gama de objetivos, pues no sólo sirven para el almacenaje de productos, sino también para la protección y conservación de los mismos. De esta forma se evita cualquier elemento de contaminación que pueda dañar el producto, cumpliendo estrictamente con los controles de sanidad establecidos. Un claro ejemplo de esto es lo que ha logrado la leche condensada La Lechera de Nestlé. Este producto enlatado, por décadas, ha sido un favorito entre las familias latinas, ya que es sabroso, nutritivo, versátil, y no perecedero.

La Lechera de Nestlé, siempre una marca innovadora, ahora presenta otra mejora para los productos lácteos con un envase de plástico Sirvefácil que convierte la leche condensada en un producto de uso rápido, al momento, listo para servir.

Con sólo abrir, apuntar y apretar la botella, hasta los chiquillos podrán crear nuevos y diversos usos de la leche condensada La Lechera de Nestlé. Ahora no sólo es más práctico, limpio y sencillo agregar un toque adicional de dulzura, pero podrá mejorar la presentación de un sinfín de platillos sorprendiendo a sus invitados y deleitando a los niños. Este nuevo envase, al igual que la tradicional lata, mantiene la leche pura con toda su crema, y es ideal para usar como topping para avena, tostados y hotcakes, frutas, helados o yogures, tortas, bizcochos, panes o galletas o café.

La hora de comer es una hora especial, cuando todos disfrutamos, en compañía de sus seres queridos, de las ricas tradiciones nuestras. Sea la hora para el desayuno, el café o la cena, es un momento para compartir. La elaboración de nuestros platillos o bebidas favoritas es un buen momento para crear y experimentar con el toque final de una deliciosa capa de leche condensada. La creatividad no tiene límites; utilícela todo el año, tanto en el desayuno como para las meriendas o loncheras de sus hijos ya que es buena fuente de calcio.

La tecnología puede cambiar muchas cosas, pero no la lealtad de la familia hispana a lo que por generaciones ha representada La Lechera de Nestlé en la cocina latina. El sabor y la consistencia permanecen invariables. El nuevo envase no cambia ese compromiso, sino que lo fortalece y promueve a la vez el ahorro de tiempo y la eficiencia que dicta la modernidad.

La evolución de los productos y la cocina moderna