La familia de tiendas Bashas’ se defiende contra acusaciones falsas, demanda a...

La familia de tiendas Bashas’ se defiende contra acusaciones falsas, demanda a la Union UFCW

Supermercado local cita difamación, interferencia intencional con las operaciones comerciales en su demanda


COMPARTE ESTA NOTA

Arizona–(HISPANIC PR WIRE)–18 de diciembre de 2007–La Familia de Tiendas Bashas’, cadena comercial que incluye a Food City, presentó hoy una demanda contra la Unión de Trabajadores de la Alimentación y el Comercio (UFCW, por sus siglas en ingles). La demanda, la cual fue sometida hoy a la Corte Superior de Arizona, nombra a la UFCW y a sus operativos – incluyendo a su organización falsa “Hambre Por Respecto” – por difamación e interferencia intencional con las operaciones comerciales del supermercado con el fin de coaccionar un acuerdo para la sindicalización.

“En los 75 años que nuestra compañía ha servido al estado de Arizona, nunca hemos sido el blanco de tácticas tan represivas ni de mentiras tan horribles y maliciosas”, mencionó Mike Proulx, presidente y director ejecutivo de operaciones de Bashas’. “No permitiremos que la UFCW o sus operativos intimiden, amenacen o acosen a nuestros empleados o a nuestros clientes. Esta extorsión tiene que parar. Ya basta”.

La Familia de Tiendas Bashas’ opera los supermercados Food City, AJ’s Fine Foods y Bashas’. La compañía, propiedad de y operada por la propia familia Bashas’, fue recientemente elegida como uno de los “Mejores Lugares Para Trabajar” – un reconocimiento basado en los comentarios hechos por los empleados a través de una encuesta de recursos humanos conducida independientemente. La cadena de supermercados, la cual ofrece una escala salarial y beneficios laborales iguales o mayores que sus competidores sindicalizados, emplea a más de 14.000 personas, haciéndola un blanco atractivo para la UFCW.

Bashas’ ha sido blanco de la UFCW desde 2001, cuando la unión presentó una petición a la Junta Nacional de Relaciones Laborales para sindicalizar la mano de obra de Food City. En junio de 2002, la Junta Nacional de Relaciones Laborales rechazó la petición de la UFCW para representar a los empleados de Food City, citando que el grupo de empleados que la UFCW intentaba representar no era apropiado. Menos de un mes después de dicha decisión, la UFCW retiró su petición, supuestamente porque sabía que perdería en caso de una elección justa y confidencial entre los empleados de Food City.

Fue entonces cuando la UFCW cambió su estrategia y creó una campaña de “triunfo a toda costa” en contra de Bashas’. La finalidad de esta campaña es presionar a la gerencia para que firme voluntariamente un contrato de sindicalización a nombre de sus 14.000 empleados – en vez de permitir que los empleados individualmente voten a favor o en contra de la sindicalización a través de una elección confidencial.

“No permitiremos que la UFCW le quite a nuestros empleados el derecho de elegir si desean o no desean ser representados por la UFCW o cualquier otra unión”, dijo Proulx. “Arizona es un estado que por ley respeta el derecho al trabajo y donde los empleados tienen la opción de decidir si desean ser representados por un sindicato. La UFCW quisiera eliminar este derecho, y hacer de Arizona un estado de tienda-cerrada en el cual los empleados no tengan las libertades que tienen hoy. Si la UFCW logra sus deseos, toda persona trabajando en Arizona estaría legalmente forzada a dar una porción de cada cheque a un sindicato”.

El organizador de la UFCW, Joe Crump describió la estrategia de la UFCW como una mentalidad de “ganar-o-destruir-el-negocio”. En un artículo reciente publicado, Crump mencionó que organizarse con la Junta Nacional de Relaciones Laborales significa poner presión suficiente en los empleadores, costando el tiempo, dinero y esfuerzo suficientes para eliminarlos o para conseguir que se rindan ante la unión.” El Presidente de la UFCW, Doug Dority, acordó con lo anterior, indicando en una reunión pública que la UFCW “debe reducir la participación en el mercado de estas empresas [no-sindicalizadas]…o debemos hacer que cierren. No hay otra opción.”

Para llevar a cabo su campaña contra Bashas’, la UFCW creó y financió “Hungry for Respect” (Hambrientos por Respeto), una organización falsa diseñada para desacreditar públicamente a Bashas’ y sus prácticas comerciales. Repetidamente, estos operativos han incluido declaraciones falsas y difamatorias sobre el trato de Bashas’ hacia sus miembros/empleados; la salud y limpieza de los supermercados propiedad de Bashas’; y la supuesta falta de respeto de Bashas’ hacia los clientes y empleados hispanos.

El mes pasado, la UFCW y el grupo “Hungry for Respect” enviaron por correo un número desconocido de volantes a los hogares de residentes del condado de Maricopa. Dicho volantes fueron diseñados para crear la impresión de que los supermercados de la cadena Bashas’ tienen “riesgo mas grande de salud cuyos pueden causar contaminación o enfermedades transmitidas por la comida [sic]”.” Sin embargo, de acuerdo con el Departamento de la Salud del Condado de Maricopa, de enero de 2005 a septiembre de 2007, las tiendas de Bashas’ recibieron mejores calificaciones de inspección que su competidores sindicalizados.

“La campaña de la UFCW fue cuidadosamente creada para infligir daños económicos substanciales, para destruir la reputación de Bashas’ y para forzar a Bashas’ a someterse a la sindicalización. La UFCW le ha dado a Bashas’ un ultimátum con dos opciones inaceptables – forzar a los empleados de Bashas’ a sindicalizarse o la UFCW destruirá a Bashas’”, mencionó Michael Manning, abogado quien representa a Bashas’ en este demanda. “Esta queja anuncia la respuesta de Bashas’ al ultimátum presentado por la UFCW.”

La campaña de la UFCW ha incluido frívolas quejas ante el EEOC; la promoción de una demanda colectiva; encuestas difamatorias por teléfono; la distribución de volantes, colgantes para puertas y otras piezas negativas de correo directo; la creación, distribución y publicación de informes inflamatorios y falsos; acusaciones contra la compañía por la venta de productos expirados, para después plantar productos expirados en los anaqueles de las tiendas; reportes falsos a las agencias gubernamentales para alegar violaciones al código de salud y otras violaciones operacionales; la organización de protestas públicas tanto en el interior como en el exterior de las tiendas con el fin de interrumpir y desalentar las actividades comerciales; visitas sin invitación a los hogares de los empleados de Bashas’; organización de juntas tipo “comunitario” para atacar públicamente a Bashas’; pago por mensajes telefónicos automatizados y de texto que desacreditan a Bashas’ y Food City; pago a prominentes y reconocidos medios de comunicación para difamar a Bashas’; amplio financiamiento a activistas comunitarios para que sirvan como portavoces en contra de Bashas’; y visitas personales en los hogares hogar para motivar a los consumidores a boicotear a Bashas’ y a Food City.

“Es desafortunado que la UFCW esté utilizando millones de dólares provenientes de las cuotas de miembros – mismas que son recolectadas de empleados y empresas sindicalizadas en todo el país – para financiar esta campaña inescrupulosa y sin ética. En lugar, deberían dedicar estos dólares y sus energías a ayudar a la gente que supuestamente representan”, señaló Proulx. “Defenderemos a nuestra compañía contra las mentiras, la fechoría, y esta sucia y negativa campaña. Debemos defender la verdad y lo que es correcto; se lo debemos a nuestra familia de empleados”.

Bashas’ fue fundada hace 75 años por los hermanos Ike y Eddie Basha, Sr. Desde entonces, se ha convertido en el supermercado local y de propiedad familiar más grande de Arizona, y el 12.° empleador más grande en el estado. Bashas’ ocupa el 15.º lugar entre las cadenas privadas de supermercados más grandes del país. Bashas’ es propietaria y operadora de más de 160 supermercados en Arizona, California y Nuevo México. Para más información, visite http://www.bashas.com o http://www.bashastogether.com.

La familia de tiendas Bashas’ se defiende contra acusaciones falsas, demanda a la Union UFCW