Las hispanas son las que corren el más alto riesgo de partos...

Las hispanas son las que corren el más alto riesgo de partos con espina bífida, y las que consumen menores dosis de ácido fólico

Por la congresista Lucille Roybal-Allard (D-Calif.)


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NOTA A LOS REDACTORES: La siguiente opinión editorial fue enviada por la congresista Lucille Roybal-Allard (D-Calif.)

Washington, DC–(HISPANIC PR WIRE)–5 de octubre de 2006–Octubre es el Mes Nacional de Información Acerca de la Espina Bífida, por lo que me complace resaltar la importancia del ácido fólico en la prevención de este serio defecto congénito, y llamar la atención acerca de las necesidades de quienes lo padecen.

Cada año nacen aproximadamente 3,000 bebitos en los Estados Unidos con espina bifida, un serio trastorno congénito del cerebro o la columna vertebral, llamado “defecto del tubo neural”. La espina bífida es el defecto de nacimiento más común que incapacita de forma permanente a quien lo padece, y la causa principal de la parálisis infantil, que afecta a más de 70,000 personas en los Estados Unidos.

Se ha demostrado que el consumo de una dosis diaria de 400 microgramos de ácido fólico por parte de las mujeres en edad de concebir, evita en la mayoría de los embarazos la ocurrencia de espina bífida, causa principal de la parálisis infantil. Como respuesta a los estudios reveladores de que la incidencia de espina bífida podría reducirse hasta en un 75 por ciento con la inclusión de ácido fólico en la dieta femenina, tuve el honor de proponer la promulgación de la Ley de Promoción del Acido Fólico y la Prevención de Defectos Congénitos, aprobada como parte de la Ley de Salud Infantil del 2000.

La mayoría de las mujeres en este país no están concientes de los beneficios del ácido fólico, y sólo el 40 por ciento de las mujeres con edades entre 18 y 45 años ingieren diariamente una vitamina con el nivel recomendado de ácido fólico. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades reportan que los índices de ocurrencia de espina bífida en la población hispana son de casi siete por cada diez mil nacimientos, aproximadamente un 40 por ciento más que los índices correspondientes a la población no hispana. Y, trágicamente, las mujeres hispanas siguen siendo las que reportan el consumo más bajo de ácido fólico entre los diferentes grupos raciales o étnicos.

Me llena de felicidad informar que Gruma – uno de los mayores fabricantes de harina de maíz y tortillas del mundo—ha comenzado a realizar investigaciones y pruebas de productos con la meta de enriquecer con ácido fólico a partir de fin de año los productos que venden en los Estados Unidos. Actualmente, las harinas de maíz importadas—a diferencia de la mayoría de la harina de trigo y productos a base de cereales—no están enriquecidas con ácido fólico. Esta importante acción voluntaria por parte de Gruma tiene implicaciones significativas en el mejoramiento de la salud y el bienestar de la comunidad hispana de nuestra nación.

La clave hacia una vida mejor para los estadounidenses que padecen de espina bifida, es la investigación y el mejoramiento de la calidad de vida, y este objetivo debe convertirse en prioridad nacional.

Las hispanas son las que corren el más alto riesgo de partos con espina bífida, y las que consumen menores dosis de ácido fólico