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Los desfibriladores implantables reducen la muerte en un 23 por ciento en un estudio hito de insuficiencia cardiaca

Estudio de los Institutos Nacionales de la Salud, NIH, por sus siglas en inglés, indica la necesidad de identificar y proteger más agresivamente a pacientes con riesgo de sufrir un paro cardiaco súbito (PCS)


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Nueva Orleáns, LA,–(HISPANIC PR WIRE)–8 de marzo de 2004–Las personas con insuficiencia cardiaca prolongan sus vidas cuando reciben un desfibrilador cardioconversor implantable (DCI), según los resultados del estudio hito, Muerte Cardiaca Súbita en Insuficiencia del Corazón (SCD-HeFT), dado a conocer el día de hoy. El estudio de 2,521 pacientes, el más grande estudio de DCI que jamás se halla hecho, demostró que los DCI redujeron la muerte en un 23 por ciento de personas con insuficiencia cardiaca moderada en comparación con los que no recibieron desfibriladores.

“Los resultados del estudio demuestran definitivamente que la simple terapia con un desfibrilador implantable prolongará la vida de pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva”, dijo el director e investigador principal del estudio, Gust H. Bardy, M.D., que presentó los resultados en una sesión de estudios clínicos de último momento en la 53ava Sesión Científica Anual del Colegio Americano de Cardiología (ACC, por sus siglas en inglés) en Nueva Orleáns.

El paro cardiaco súbito (PCS) es la causa de muerte número uno de los norteamericanos. Cobra la vida de, aproximadamente, 450,000 personas en los Estados Unidos cada año, más que el cáncer de pulmón, el cáncer de seno, el derrame cerebral y el SIDA juntos. Evidencia médica actual permite la identificación de 150,000 de esas 450,000 personas, y con los DCI se les proteje de muerte por paro cardiaco súbito.

Los desfibriladores implantables han sido enormemente subutilizados, a pesar de que se ha probado que tienen una efectividad mayor de un 99 por ciento en prevenir muerte por paro cardiaco súbito y que, a menudo, proveen una terapia “libre de dolor” que tipicamente el paciente no la puede detectar. Aún con los beneficios probados de los DCI solo un 20 por ciento de los pacientes indicados que deben recibir los dispositivos, los reciben. El resultado ha sido una epidemia de muertes innecesarias en Norteamérica por paro cardiaco.

Lo más importante que hay que recordar de este estudio es que aumenta la capacidad de los méicos para identificar y tratar a pacientes con insuficiencia cardiaca que tienen riesgo de muerte por paro cardiaco súbito”, dijo Steve Mahle, presidente de Medtronic Cardiac Rhythm Management.

El SCD-HeFT es un estudio controlado con placebo, de tres ramas, que examinó el uso de la terapia con DCI o con medicamentos antiarrítmicos en pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva moderada (Clase II o III de la Asociación del Corazón de Nueva York) e impedimento de la función de bombeo del ventrículo izquierdo, la cavidad principal de bombeo del corazón.

“Es crítico poder entender que este estudio fue agresivamente efectuado para probar si los DCI son o no son efectivos en pacientes que ya están recibiendo una terapia médica óptima. Hemos logrado esa meta”, dijo Dr. Bardy. Aunque hubo algunas observaciones interesantes en las principales sub-poblaciones, uno tiene que tener cuidado de no sobre-interpretar los analisis de los sub-grupos. Basado en estos datos, todos los pacientes con insuficiencia cardiaca moderada, con o sin historial de enfermedad arterial coronaria, deben ser evaluados para recibir un DCI.

Información de fondo sobre el estudio SCD-HeFT e insuficiencia cardiaca

Una tercera parte de los pacientes inscritos en el estudio recibieron un DCI proveido por Medtronic. Otra tercera parte recibió amiodarona, un medicamento utilizado para tratar los ritmos cardiacos rápidos, y una tercera parte recibió un placebo. Todos los pacientes del estudio recibieron una terapia óptima con medicamentos convencionales para la insuficiencia cardiaca, cuando fue apropiado y tolerado, incluidos medicamentos como los inhibidores de la ECA, bloqueadores beta, diuréticos, estatinas y aspirina. Patrocinado por NIH, con fondos de Medtronic y Wyeth Pharmaceuticals, la inscripción de los pacientes comenzó en el 1997 y continuó hasta el 2001.

La insuficiencia cardiaca es una condición progresiva que afecta al menos a 5 millones de norteamericanos y causa que las cavidades inferiores del corazón pierdan su capacidad de bombear suficiente sangre para cumplir las necesidades del sistema circulatorio. Aproximadamente, un millón de norteamericanos sufren de la combinación potencialmente mortal de insuficiencia cardiaca y riesgo alto de paro cardiaco súbito. Según la Asociación Americana del Corazón, el paro cardiaco súbito ocurre de seis a nueve veces más frecuentemente en personas con insuficiencia cardiaca que en la población general.

Medtronic, Inc., cuyas oficinas centrales se encuentran en Mineápolis, es la principal compañía de tecnología médica del mundo y provee soluciones para toda una vida para personas con enfermedades crónicas. Su sitio web es http://www.medtronic.com

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