Los resultados del estudio realizado por el Public Policy Institute of California...

Los resultados del estudio realizado por el Public Policy Institute of California reciben el sólido apoyo de The Alliance for Digital Equality

Las conclusiones reflejan las preocupaciones expresadas por el informe Alliance publicado a finales de 2007


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ATLANTA, 26 de junio /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — Julius Hollis, presidente de la junta directiva de The Alliance for Digital Equality (ADE), emitió hoy la siguiente declaración respecto a los resultados del informe realizado por el Public Policy Institute of California (PPIC), que muestra que los latinos y los residentes de bajos ingresos se están quedando atrás en el uso de Internet, a medida que los californianos van ampliando su uso del mismo:

“Los resultados publicados hoy por el PPIC confirman mi mayor temor; es decir, que a menos que se haga algo, la brecha digital alimentará una mayor división socioeconómica en este país”, afirmó Hollis. “Para los californianos que tienen acceso a la banda ancha y otras tecnologías de vanguardia, las oportunidades a su disposición no tienen precedentes. El acceso a las nuevas tecnologías puede abrir las puertas a los niños, los estudiantes y los negocios en nuestras comunidades locales, preparándoles mejor para enfrentar las exigencias de un mundo que cambia rápidamente”.

“Pero el acceso a Internet por banda ancha no puede ayudar a crear riquezas y oportunidades para las comunidades si las mismas no están equipadas con dicha tecnología”, añadió. “Si no damos a las comunidades de pocos recursos el acceso a las herramientas que necesitan, la división económica será mayor que en cualquier otro momento de la historia. Si queremos mantenernos competitivos como país, debemos comprometernos a cambiar la situación ahora mismo. El número de conexiones a Internet en los hogares de bajos ingresos se ha duplicado en los últimos dos años, pero la brecha todavía es demasiado grande. El objetivo de The Alliance for Digital Equality es convertirse en la voz de las comunidades subatendidas y asegurar que el acceso a la banda ancha siga siendo asequible, para que los nuevos usuarios de Internet puedan tener un acceso constante y para que los últimos llegados a la red no sean los primeros en desconectarse”.

Un estudio comisionado por la ADE refleja los resultados del informe del PPIC. El estudio de la ADE — titulado Affordable Broadband: Empowering Communities Across the Digital Divide (La banda ancha al alcance del bolsillo: cómo potenciar a las comunidades para cerrar la brecha digital), y disponible en el sitio http://www.alliancefordigitalequality.org/dep.pdf — encontró que, aunque los hispanos que hablan inglés están contratando servicios de Internet de banda ancha para la casa a prácticamente el mismo nivel que los blancos no hispanos, hay una menor probabilidad de que los latinos con un inglés limitado se conecten a Internet en comparación con los estadounidenses blancos o negros. Sin embargo, los datos muestran que aunque sigue habiendo una brecha significativa en el uso de la tecnología de banda ancha entre los estadounidenses más ricos y los más pobres, la reducción de las tarifas mensuales por este servicio ha permitido que un mayor número de personas provenientes de grupos minoritarios se una a la revolución de banda ancha. Entre los hogares con ingresos anuales menores de $30,000 al año, el número de conexiones de Internet de alta velocidad se ha duplicado del 15 por ciento al 30 por ciento en los últimos dos años.

En julio de 2007, The Alliance lanzó una campaña a nivel comunitario, titulada “Project Digital Empowerment” (Proyecto de empoderamiento digital), para reunir a líderes de gobierno, negocios, organizaciones religiosas, salud pública, seguridad pública y educación para crear una oleada de apoyo para las políticas públicas en materia de acceso a la banda ancha, que a la larga impactarán la distribución de servicios vitales a las comunidades de pocos recursos en todo el país.

El “Project Digital Empowerment” ya ha sido iniciado en Charleston (Carolina del Sur), Houston, Detroit, Miami y Atlanta, con la doble misión de educar al público y explorar el papel importante que desempeña el acceso a la banda ancha para mejorar la atención médica, la educación, la seguridad pública, la participación cívica y la creación de oportunidades económicas. Actualmente, hay más de 300 miembros que participan en los consejos de empoderamiento digital (Digital Empowerment Councils, o DEC), que apoyan soluciones basadas en el mercado para aumentar el acceso a la banda ancha y se oponen a nuevas normativas del gobierno que dificultan la adopción de la tecnología de banda ancha, movilizando el público general y a los funcionarios electos a nivel local, estatal y federal.

En julio, Project Digital Empowerment será lanzado en Boston, Massachusetts. A partir de octubre de 2008, The Alliance extenderá el Project Digital Empowerment a 19 ciudades más, incluyendo Los Ángeles, California; Oakland, California; Las Vegas, Nevada; la Ciudad de Nueva York, Nueva York; Chicago, Illinois; Denver, Colorado; Washington, D.C.; Filadelfia, Pensilvania; St. Louis, Missouri; Birmingham, Alabama y Nueva Orleans, Louisiana.

Acerca de The Alliance for Digital Equality: Fundada en 2007, The Alliance for Digital Equality es una organización de defensa del consumidor sin fines de lucro que trabaja para facilitar y asegurar el acceso igualitario a la tecnología en las comunidades de pocos recursos. The Alliance también actúa como puente entre las personas responsables de formular políticas públicas y las personas pertenecientes a minorías, a fin de ayudar al público a comprender el impacto y el empoderamiento que ofrecen las políticas legislativas y reglamentarias en materia de nuevas tecnologías en su vida cotidiana. Para obtener más información sobre The Alliance for Digital Equality, visite el sitio http://www.alliancefordigitalequality.org .

Los resultados del estudio realizado por el Public Policy Institute of California reciben el sólido apoyo de The Alliance for Digital Equality