Los sensores de oxígeno aumentan la eficiencia en el consumo de combustible

Los sensores de oxígeno aumentan la eficiencia en el consumo de combustible



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–(HISPANIC PR WIRE – CONTEXTO LATINO)–Los sensores de oxígeno son vitales para mantener el menor consumo de combustible por millas, y limitar las emisiones de gases en los automóviles, camiones ligeros y furgonetas de la actualidad. Estos sensores se encargan de medir la cantidad de oxígeno remanente en la cámara de escape después del proceso de combustión, y envían una pequeña señal a la computadora que controla el motor, la cual, por su parte, ajusta la mezcla de aire/combustible.

“Entre todos los sensores existentes en los numerosos sistemas de control electrónico de los motores actuales, los de oxígeno juegan el rol más vital en la producción de la mezcla optima aire/combustible 14.7-a-1, también conocida como ‘del medidor básico’. Los demás sensores pueden mantener el motor funcionando cuando hay que reemplazar el de oxígeno, pero la computadora sólo puede ‘adivinar’ la mezcla adecuada cuando dicho sensor no funciona correctamente”, afirma Chuck Ruth, Director of Control de Productos, y Productos para el Control del Motor, de la División Automotriz de Robert Bosch.

La firma Bosch creó el primer sensor de oxígeno para vehículos en la fabricación del Volvo 1976, basándose en un electrolito de cerámica a prueba de escapes de gas, según Ruth, “en forma de dedal, que se proyecta en la corriente del escape. Una lectura de 0.9 voltios indica exceso de combustible en la cámara de escape, mientras que otra de 0.2 voltios revela que hay demasiado oxígeno, o insuficiente combustible”.

Varios estudios indican que uno de cada siete vehículos que circulan en las carreteras necesita un nuevo sensor de oxígeno. Si se reemplazan, se reducirían enormemente las emisiones de los automóviles, se ahorraría un estimado de tres mil millones de galones por año, y se mejoraría el placer y la eficiencia de la conducción para millones de automovilistas, asegura Ruth.

Los primeros sensores de oxígeno trabajaban con el calor de la cámara de escape para alcanzar la temperatura de operación, y se conocen en la actualidad como “dedal no calentado”. Como el ciclo de calentamiento del motor produce la mayor cantidad de emisiones de escape, Bosch creó el “sensor de oxígeno a dedal calentado”, que utiliza el calentamiento eléctrico para llevar el sensor a la temperatura de operación en menos de un minuto. Este tipo de sensor se utiliza desde hace tiempo en la mayoría de los autos y camiones ligeros de todo el mundo.

Los requerimientos más severos con respecto a las emisiones de escape llevaron a mediados de los años noventa a la creación de los “sensores planos calentados”, que materializan una lectura a los doce segundos de ponerse en marcha el motor, y consisten en un elemento plano de cerámica-zirconio que se proyecta en la corriente de escape. Los sensores planos, utilizados por primera vez en el Volkswagen Beetle de 1998, forman parte en estos momentos de casi el 50 por ciento de este tipo de dispositivos instalados en vehículos nuevos en los Estados Unidos. Avances tecnológicos posteriores han conducido a la creación del “sensor de oxígeno calentado de banda ancha”, que permite mayores refinamientos en la mezcla aire/combustible, y, como resultado, vehículos de mayor eficiencia.

Bosch suministra los cuatro tipos de sensores de oxígeno: dedal no calentado, dedal calentado, calentado plano y de banda ancha. “Es importante tener en cuenta que en la medida que avanza la tecnología del diseño y fabricación de los sensores, los reemplazos de los mismos reflejarán con frecuencia esos adelantos, y pudieran superar y durar más que los originales. Cuando la tecnología de los sensores avanza, la eficiencia de los vehículos marcha a la par”, concluye Ruth.

Para mayor información, visite el sitio de la compañía Robert Bosch: http://www.boschusa.com.

Los sensores de oxígeno aumentan la eficiencia en el consumo de combustible