Nueva evidencia proporciona a los clínicos mejores herramientas para ayudar a los...

Nueva evidencia proporciona a los clínicos mejores herramientas para ayudar a los fumadores a dejar el hábito



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ROCKVILLE, Md., 7 de mayo /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ — Una directiva actualizada de práctica clínica dada a conocer hoy por el U.S. Public Health Service (Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos, o PHS) ha identificado nueva asesoría y tratamientos con medicamentos que son efectivos para ayudar a los fumadores a dejar el hábito. Además, el número de la revista JAMA correspondiente al 7 de mayo incluye un comentario que urge a los clínicos a usar la normativa actualizada para acelerar el progreso en la reducción del uso del tabaco.

La normativa actualizada Treating Tobacco Use and Dependence: 2008 Update fue realizada por un panel del sector privado compuesto por 24 miembros, e integrado por notables expertos nacionales en el tratamiento del tabaquismo, quienes revisaron más de 8,700 artículos investigativos publicados entre 1975 y el 2007. La revisión descubrió que existen actualmente siete medicamentos aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), como tratamientos para la cesación del hábito de fumar que incrementan de forma sorprendente el éxito del proceso. Los medicamentos son: bupropion SR, goma de mascar con nicotina, inhalador de nicotina, nicotina en pastillas, atomizador nasal con nicotina, parche con nicotina, y varenicline.

La actualización de normativa de PHS para el 2008 también encontró evidencias de que la asesoría por sí sola, o especialmente en conjunción con medicamentos, puede incrementar sustancialmente el éxito de una persona en dejar el hábito de fumar. En particular, se demostró que las líneas gratuitas para fumadores que quieren dejar el hábito son efectivas, y llegan a grandes cantidades de personas; 1-800-QUIT-NOW, línea nacional para dejar de fumar, es un número de acceso que conecta a las personas con la línea estatal correspondiente a sus lugares de residencia. Además, proporciona un amplio acceso a asesoría de cesación a poblaciones diversas, y es de fácil uso para clínicos y pacientes.

“Décadas después de que los peligros del hábito de fumar lograran atención nacional por primera vez, el tabaquismo sigue siendo la principal causa de enfermedad y muerte que se puede prevenir en nuestra sociedad”, afirmó el Almirante de Retaguardia, Dr. Steven K. Galson, M.D., M.P.H., Secretario de Sanidad en Funciones. “La buena noticia es que ahora contamos con los mejores tratamientos disponibles basados en evidencias para la cesación del tabaquismo”.

“El uso del tabaco se mantiene lamentablemente alto en ciertas poblaciones, como personas con nivel de educación limitado, bajos ingresos, o con trastornos psiquiátricos y de uso de sustancias. La actualización de normativa del PHS para el 2008 consolida las recomendaciones para poner los tratamientos efectivos a disposición de los fumadores y otras personas que usan tabaco”, agregó la Dra. Carolyn M. Clancy, M.D., directora de AHRQ.

Un consorcio de ocho organizaciones sin fines de lucro federales y del sector privado colaboró en el patrocinio de la actualización de normativa del PHS para el 2008: Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y Calidad de los Cuidados de Salud), que coordinó la actualización; Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades); National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer); National Heart, Lung, and Blood Institute (Instituto Nacional del Corazón, Pulmones y Sangre); National Institute on Drug Abuse (Instituto Nacional Contra el Abuso de Drogas); The Robert Wood Johnson Foundation (Fundación Robert Wood Johnson); The American Legacy Foundation (Fundación del Patrimonio Americano); y el Center for Tobacco Research and Intervention at the University of Wisconsin School of Medicine and Public Health (Centro para la Investigación e Intervención del Tabaquismo de la Facultad de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin). Asimismo, más de 40 organizaciones integrales han respaldado la normativa.

“La dependencia del tabaco es un trastorno crónico que requiere con frecuencia la intervención repetitiva conducente a la abstinencia a largo plazo”, añadió el Dr. Michael C. Fiore, M.D., presidente del panel de actualización y director del Center for Tobacco Research and Intervention at the University of Wisconsin School of Medicine and Public Health. “Exhorto a los clínicos a ofrecerles estos tratamientos efectivos a los fumadores, independientemente de su éxito pasado; así como a los sistemas de cuidados de salud, para que hagan del tratamiento un estándar de atención”.

Entre otras recomendaciones contenidas en la actualización de normativa PHS 2008 figuran:

— Los clínicos, en sus consultas y hospitales, deben preguntarles a sus pacientes si fuman, y ofrecerles asesoría y otros tratamientos para ayudarlos a dejar el hábito. Según el informe National Healthcare Quality Report 2007 de AHRQ, el porcentaje de pacientes hospitalizados con ataques al corazón a quienes se les aconsejó dejar de fumar se ha incrementado del 42.7 por ciento en el 2000-2001 al 90.9 por ciento en el 2005. Más aún, 48 estados, Puerto Rico, y el Distrito de Columbia lograron en el 2005 un índice de cumplimiento de esta medida superior al 80 por ciento.

— Si los consumidores de tabaco no están dispuestos a dejarlo, los clínicos deben usar tratamientos de motivación que han demostrado efectividad en la promoción de futuros intentos para dejar el hábito.

— La asesoría individual, grupal y telefónica es efectiva, y su efectividad se incrementa con la intensidad del tratamiento. La asesoría debe incluir dos componentes: asesoría práctica y apoyo social.

— Los tratamientos de cesación del consumo de tabaco también son enormemente rentables con relación a otras intervenciones clínicas. Proporcionarles cobertura a estos tratamientos incrementa los niveles de cesación. Las aseguradoras y compradores de seguros deben garantizar que todos los planes incluyan asesoría y tratamiento con medicamentos que han demostrado efectividad en la actualización de normativas del PHS para el 2008.

— Los tratamientos de asesoría han demostrado efectividad en fumadores adolescentes, y se recomiendan actualmente. Sin embargo, faltan por determinar intervenciones y opciones efectivas adicionales para uso de niños, adolescentes y adultos jóvenes.

“En un momento cuando cerca de medio millón de estadounidenses mueren cada año a consecuencia de enfermedades relacionadas con el tabaco, lo que hagamos con las recomendaciones de hoy puede ayudar en gran medida a reducir el estimado de 5 millones de fumadores que morirán la próxima década si no contribuimos a su tratamiento”, concluyó el Dr. Ronald M. Davis, M.D., presidente de American Medical Association, quien apoya la exhortación a los clínicos para que tomen las medidas pertinentes.

La actualización de normativa del PHS para el 2008 y sus productos acompañantes, incluyendo una guía de consumidor y una guía de bolsillo para los clínicos, están disponibles en http://www.surgeongeneral.gov/tobacco/default.htm . También se pueden solicitar copias de productos de la actualización de normativa del PHS para el 2008, llamando al 1-800-358-9295.

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