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Si tuvieran acceso a la propiedad de viviendas, los inmigrantes indocumentados podrían sumar un total de 44.000 millones de dólares estadounidenses en hipotecas nuevas

Un estudio realizado por NAHREP calcula que si se levantaran las actuales barreras, los hispanos indocumentados estimularían los servicios financieros y de viviendas, así como las ventas minoristas


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Denver, CO–(HISPANIC PR WIRE – BUSINESS WIRE)–5 de octubre de 2004–Según un estudio presentado en el día de hoy por la Asociación Nacional de Profesionales Hispanos de Bienes Raíces (NAHREP), los inmigrantes hispanos indocumentados sumarían al mercado de viviendas, un monto aproximado de 44.000 millones de dólares estadounidenses en hipotecas nuevas, si se levantaran las barreras y tuvieran acceso a la compra de viviendas en los Estados Unidos. El flujo de capital proveniente de estas compras de viviendas estimularía los negocios del sector financiero, y de los sectores de la construcción y reforma, y del mercado minorista, a la vez que aumentaría la base impositiva de comunidades con una gran población de inmigrantes.

El informe sostiene que casi un cuarto de millón de los 1,5 millones de hogares de inmigrantes indocumentados calculados en los Estados Unidos, podría convertirse en propietario si se retiraran ciertas barreras, tales como identificación, legalización, requisitos tradicionales de crédito, y el idioma.

“Actualmente, los hispanos indocumentados constituyen un elemento invisible de nuestra economía. Hasta ahora, nadie ha intentado cuantificar el impacto positivo que estos consumidores podrían tener en nuestra nación,” señaló Gary Acosta, presidente del directorio y socio fundador de NAHREP. “Esto es un asunto de economía. Como propietarios, los hispanos podrían realizar importantes aportes a las comunidades locales de todo el territorio de los Estados Unidos.”

NAHREP, una asociación comercial 501c6 sin fines de lucro para los profesionales hispanos de bienes raíces, encargó la realización del informe debido a que los hispanos indocumentados constituían un dilema para los profesionales de las industrias de bienes raíces, vivienda y préstamos. En muchos casos, estos probables compradores de viviendas han vivido muchos años en los Estados Unidos y tienen la voluntad y los ingresos necesarios para comprar una casa, pero no pueden pasar las barreras de identificación, legalización y antecedentes de crédito.

El estudio fue realizado por Rob Paral & Associates. Paral es becario de investigación en el Centro de Políticas de Inmigración de la Fundación para el Derecho Americano de Inmigración (American Immigration Law Foundation), aunque dicho informe no fue realizado en su calidad de tal. El informe utiliza la metodología usada comúnmente para determinar las características de los inmigrantes indocumentados, partiendo de datos de censos disponibles. Los resultados parecen indicar que:

— Muchos de los jefes de familia indocumentados tienen la edad y los ingresos asociados con propietarios potenciales de viviendas. Inquilinos y propietarios superan los 600.000 jefes de familia, con edades de 35 o más años; 721.304 jefes de familia indocumentados tienen ingresos por grupo familiar que ascienden a 30.000 dólares estadounidenses;

— Si todos los jefes de familia indocumentados que actualmente alquilan sus viviendas compraran viviendas accesibles, se generaría un total de 44.000 millones de dólares estadounidenses en hipotecas. Esto crearía un catalizador económico que produciría un flujo de fondos dentro de industrias americanas tales como servicios financieros, bienes raíces, construcción y reforma, y la industria minorista. Estos datos no incluyen la estabilidad ni el patrimonio personal generados por estas familias, ni los ingresos por impuestos que generarían para las comunidades locales.

— Más de 215.000 jefes de familia actualmente indocumentados podrían convertirse en propietarios si tuvieran el estado legal apropiado;

— Unos 172.626 jefes de familia indocumentados que alquilan viviendas estarían en condiciones de comprar una vivienda cuyo valor ascendiera a 94.500 dólares estadounidenses o más;

— La calidad de inmigrante indocumentado genera importantes barreras para acceder a la propiedad de viviendas, debido a que los inmigrantes tienen dificultades a la hora de probar su identidad y sus antecedentes de crédito. Actualmente, los gigantes del mercado de las hipotecas Freddie Mac y Fannie Mae no financian hipotecas de indocumentados. Cada vez más, las instituciones de préstamos aceptan como forma de identificación el Número de Identificación Individual de Contribuyente emitido por el IRS (Servicio Federal de Rentas Internas). Sin embargo, es necesario establecer su estado legal para incorporar plenamente los hogares indocumentados a la industria de préstamos hipotecarios.

Los líderes del mundo empresarial han recibido con agrado los resultados de este estudio, especialmente los relacionados con las industrias de servicios que se ven desafiadas por iniciativas de desarrollo para un mercado poco atendido.

“Felicitamos a NAHREP por poner en el tapete la importancia económica que los hispanos indocumentados pueden tener en la economía y en sus comunidades, a través de la propiedad de viviendas,” señaló Geoffrey Cooper, Director de Mercados Emergentes, MGIC, una compañía nacional privada de seguros de hipoteca, que está piloteando un programa de hipotecas para residentes indocumentados. “Muchas familias inmigrantes viven, trabajan, fundan una familia y construyen su vida en los Estados Unidos. Si prohibimos que estas familias accedan a la propiedad de sus viviendas, les estaremos negando acceso a la mejor herramienta para la generación de riqueza de nuestra sociedad.”

Los resultados del estudio concuerdan con otros informes recientes sobre compradores hispanos de viviendas, que señalan barreras comunes para acceder a la propiedad de viviendas, tales como falta de contactos con instituciones financieras, falta de crédito y, por lo tanto, los desafíos de la evaluación de las solicitudes de crédito (“credit scoring”); ingresos bajos o medios; falta de vivienda accesible.

La misión de NAHREP es aumentar la tasa de propiedad de vivienda entre los hispanos, facilitando a los profesionales herramientas e información que los ayude a prestar sus servicios a los compradores de viviendas. Fundada en 1999 por los experimentados profesionales Gary Acosta y Ernest Reyes, el grupo comercial con sede en San Diego, cuenta con más de 12.000 miembros en 50 estados y 31 afiliados.

–30–MTB/la*

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Si tuvieran acceso a la propiedad de viviendas, los inmigrantes indocumentados podrían sumar un total de 44.000 millones de dólares estadounidenses en hipotecas nuevas