SILVER SPRING, Md., 22 de noviembre de 2016 /PRNewswire-HISPANIC PR WIRE/ -- Todo paciente debe hacer ciertas preguntas al recibir una nueva receta. Esto es especialmente importante cuando su médico, su dentista u otro profesional de la salud le prescriben un opiáceo, tal como hidrocodona, oxicodona, codeína o morfina.

¿Qué debe preguntar?

¿Por qué necesito este medicamento, es el adecuado para mí?

Esta conversación podría iniciar así: "Mi enfermedad me está causando dolor. ¿Cuánto tiempo espera que dure? ¿Qué medicamento me está recetando? Si es un opioide, ¿existen opciones sin opiáceos que pudieran ayudarme a aliviar el dolor mientras me recupero?"

Los opiáceos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) pueden usarse para tratar ciertos tipos de dolor crónico y agudo. También pueden tener algunos efectos secundarios muy graves.

Si su médico piensa que es mejor controlar el dolor con un opiáceo recetado, entonces pregunte:

¿Por cuánto tiempo debo tomar este medicamento?

Averigüe cómo y cuándo abandonar o ir disminuyendo el uso del opiáceo. Pídale a su médico que le recete la dosis y la cantidad más bajas que pudiera necesitar, y averigüe cuándo debe llamar para un seguimiento sobre qué tan bien está surtiendo efecto. Otras preguntas a tomar en cuenta son:

¿Cómo puedo reducir el riesgo de sufrir los posibles efectos secundarios de este medicamento? Tome su medicina tal y como la prescriba su prestador de servicios de salud. Si continúa sintiendo dolor, llame a su médico; no tome una dosis adicional. Aprenda a identificar los efectos secundarios graves (tales como somnolencia excesiva o una sensación de ansia por consumir más del medicamento), de modo que usted y su familia sepan cuándo llamar al médico o acudir al hospital. Para obtener más información, pregúntele a su farmacéutico si su receta incluye una guía para el paciente (los folletos impresos que acompañan a muchos medicamentos de prescripción médica).

¿Y si tengo un historial de adicción? Cuéntele a su prestador de servicios de salud sobre cualesquier antecedentes de consumo indebido de sustancias o adicción a las drogas o el alcohol que tenga, así como de tabaquismo (fumar). También debe decirle a su prestador de servicios de salud si alguien de su familia ha tenido problemas de uso indebido de sustancias, alcoholismo o drogadicción.

¿Y qué hay de los demás medicamentos que estoy tomando? También es muy importante que le diga a su prestador de servicios de salud todas las medicinas que está tomando, sobre todo aquellas prescritas para tratar la ansiedad, los problemas para dormir o las convulsiones. Incluso las medicinas que sólo toma ocasionalmente podrían interactuar con el analgésico opioide. Pregunte a su prestador de servicios de salud sobre las posibles interacciones.

¿Cómo debo guardar mi medicina opioide? Si tiene niños en casa —desde pequeños hasta adolescentes— considere la posibilidad de guardar sus medicinas en una caja bajo llave. Incluso una dosis accidental de un analgésico opioide indicada para un adulto puede causar una sobredosis mortal en un niño. Además, es posible que los adolescentes y otros integrantes o huéspedes del hogar procuren analgésicos opioides para un uso que no sea médico. Tal vez busquen en los botiquines de los baños con la intención de robar estas medicinas.

¿Qué debo hacer con los medicamentos opiáceos? No los guarde por si siente dolor más adelante. Los opiáceos que le sobren pueden ser blanco de personas que uno nunca esperaría que los agarraran: amistades, parientes, e incluso sus hijos y sus amigos. Si no hay un programa de recolección de medicamentos cerca de usted, la FDA ha creado una lista de los analgésicos opioides que recomendamos que tire por el inodoro cuando ya no los necesite. De este modo no pueden cometerse errores ni darse exposiciones accidentales a los opiáceos en el hogar.

¿Puedo compartir este medicamento con alguien más? No, su receta es para usted. Su médico toma en consideración muchos factores al momento de prescribir opiáceos. Lo que es seguro para usted podría causarle una sobredosis a otra persona.

¿Puedo conseguir que se me recete naloxona?

Usted debe hablar con su médico para ver si también debe prescribírsele naloxona, un fármaco capaz de contrarrestar los efectos de una sobredosis con opiáceos y que podría salvar vidas.  En muchos casos, lo sensato es estar preparado para enfrentar posibles problemas por tener naloxona en su hogar.

Este artículo está disponible en la página de Artículos para el Consumidor de la FDA, en la cual se publican las últimas novedades sobre todos los productos regulados por la FDA.

Vaya a la segura. No importa quién prescriba la receta, haga estas preguntas antes de tomar opiáceos.

Información para los medios de comunicación: Gloria Sánchez-Contreras, 301-796-7686, gloria.sanchez-contreras@fda.hhs.gov
Información al consumidor: 888-INFO-FDA

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Fuente : U.S. Food and Drug Administration

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